El Arrebato: Apocalipsis vs. Aliens

Para la interesante época en que vivimos, una receta ganadora a la hora de escribir un libro sería mezclar el Fin de los Tiempos junto al fenómeno Extraterrestre; pocos encontrarían menos que atrayente la idea de resolver ambos enigmas y comprender de antemano lo que estaría por venir. La mayoría de la gente abierta a estos temas, supone que ambos conceptos: el Apocalipsis o Revelación de lo que está Oculto, y el fenómeno UFO, alienígenas o extraterrestres, están de alguna forma entrelazados. En el informe Ancient and Future Custodial Alien Races del autor plural Nexus Seven se nos comenta:
[...] aquello que estaría detrás del contacto alienígena podrá ser:
  1. Entidades Biológicas Inteligentes Extraterrestres,
  2. Entidades Biológicas Inteligentes Extradimensionales,
  3. Entidades Biológicas Inteligentes Infraterrestres, o bien
  4. Entidades Inteligentes de naturaleza Plásmico-Energética.
La corriente de la Nueva Era, curiosamente empalmada con determinados aspectos bíblicos, brinda un aspecto dulce, casi diabético, conocido como el Arrebato (o Rapture) en el que los creyentes serán salvados antes de que comiencen los cataclismos por los santos (o extraterrestres buenos, da igual)... en este curioso y milagroso procedimiento, los hombres creyentes y con fe serán ascendidos (cualquier semejanza al Beam me up, Scotty! es pura coincidencia) y puestos a salvo en los planos celestiales.

Otra corriente semejante, opina que cuando comiencen los desastres ambientales llegarán naves extraterrestres con ayuda médica y tecnología para corregir y resolver todos los problemas; de esta forma, nuestros hermanos mayores sanarán a la Tierra y todos viviremos felices y en armonía.

Hay sin embargo otra corriente que es un poquito más oscura, que contiene algunos elementos de las anteriores, puestos en distinto orden y por motivos completamente diferentes. En primer lugar, no se habla de un Fin de los Tiempos, sino de un sencillo reset cultural: un fenómeno de orden natural donde eventos cósmicos afectan a la Tierra a nivel global, que guardaría cierta similitud a una limpieza de otoño. Este reset cultural no es un hecho aislado, sino que ocurre con cierta frecuencia. Podemos hallar cierto soporte intelectual en los libros de Immanuel Velikovsky o Patrick Geryl, donde se profundiza sobre algunos sucesos históricos difusos; del libro The Velikovsky Affair:
Cuando uno reexamina los comentarios sobre Mundos en Colisión (Worlds in Collision) escrito por [Immanuel Velikovsky, ] una de las luminarias de nuestra época, se observa que las libertades civiles cercenadas (el intento de evitar la impresión, la presión académica para mantener revisores, y las negativas para publicar las correcciones posteriores) son un hecho menor frente a la comprensión de que la élite académica -en la que humanidad deposita su más preciada posesión: el pensamiento científico- puede ser víctima de la histeria colectiva. Científico tras científico declararon que el edificio de la ciencia se veía amenazado por un libro escrito por un "completo ignorante" en un rango intelectual similar a los defensores de la hipótesis de la tierra plana. [...]

Los estudios en psicología le brindaron a Velikovsky un subjetivo estímulo inicial para investigar las tradiciones antiguas, en particular, que la humanidad vive con el temor subconsciente de cataclismos cósmicos, y que esto podría explicar el pánico y la irracionalidad emocional de muchos críticos de la comunidad científica.
En efecto, la mayoría de las culturas antiguas conocían este hecho recurrente pues era evidente que sus antepasados se habían enfrentado a una situación similar y habían dejado registro de los sucesos para que su descendencia estuviese preparada. Sin embargo, hoy en día recién estamos desempolvando los mitos y leyendas y aprendiendo a leerlos de una forma un poco más objetiva: no como alegorías sino como un relato de lo que efectivamente pasó (o pasará); leemos en Earth Forbidden Secrets (primera parte: Searching for the Past) de Maxwell Igan:
A primera vista, parece importante que las personas que habitaban en nuestro pasado lejano, consideraran más relevante la comprensión detallada sobre los eventos celestes que cualquier otro conocimiento religioso, científico, o de hecho, ¡cualquier otra cosa en absoluto! Consideraban que la información era tan importante, que parecen haber basado toda su civilización sobre ella.
La pregunta es ¿por qué? ¿Por qué una preocupación tan extraordinaria con la Astronomía y con el Zodíaco? ¿Para qué? ¿Qué tipo de información podrían recoger de un escrutinio tan constante y preciso de los cielos que ellos consideraban tan importante y que explicaría el grado de perfección meticulosa en la alineación de sus estructuras? ¿De qué forma obtuvieron tal conocimiento extraordinariamente sofisticado para empezar? ¿De quién o de dónde adquirieron dicha información?
Obtener todas estas respuestas sería de gran utilidad para nosotros hoy en día y, sin embargo, sólo hemos contestado una fracción de ellas y todavía estamos buscando a través de los mitos antiguos y las ciencias modernas la comprensión plena de lo que hemos logrado hasta ahora reunir.
La mayoría de la gente piensa en el Zodíaco como los signos del horóscopo que leen en un diario. Pero el sistema zodiacal es en realidad un mecanismo celestial increíblemente complejo; es asombroso que en la antigüedad se tuviese plena comprensión del fenómeno sobre la precesiones del Zodíaco, dado que requiere la obtención de avanzados conocimientos científicos; esto no sucede porque alguien simplemente observe las estrellas, incluso si pasara toda su vida haciéndolo. De cualquier modo, nosotros obtuvimos el conocimiento sobre la Precesión y el Ciclo del Zodíaco de los antiguos: no lo descubrimos por nuestros propios medios.
Cabe preguntarse por qué hechos significativos han sido olvidados, si efectivamente era tan importantes para la supervivencia de la humanidad... Y la respuesta, quizá de la mano con ciertas teorías conspirativas o de crueles raíces gnósticas, nos lleve al factor exógeno: es decir, que alguien se beneficiaría de esta ignorancia; lo que nos da pie para hacer entrar en escena al fenómeno extraterrestre. En pasadas secciones de esta colección, se presentó al factor exógeno como un elemento no visible pero identificable en las realidades entrópicas a través de sus efectos en el acontecer humano; el patrón en común es un concepto conocido como loosh. La aparición del factor exógeno quizá concuerde con ciertos relatos mitológicos como la Caída del Edén.

El báculo del pastor draconiano
cuida celosamente de su rebaño
pues es su fuente alimenticia
Si ambas hipótesis son ciertas, entonces la extracción de loosh se incrementará en función de la ignorancia humana frente a un evento cataclísmico. Aquí concuerdan demasiado bien dos teorías que algunos podrían caratular como conspirativas: que la humanidad es una mercancía o un commodity alienígena (en palabras de Salvador Freixedo autor de La Granja Humana y de Marshall Vian Summers autor de Los Aliados de la Humanidad), y que el período de cosecha coincide con nuestro concepto de Apocalipsis. En pocas palabras: la cosecha hiperdimensional de loosh, formada por el sufrimiento, hambre, enfermedad y muerte de gran parte de la población mundial, coincide con la imagen mental, mitológica y mística de un Apocalipsis: un período de cambios extremos que, para aquellos no preparados, dormidos en la ilusión de la riqueza y del dominio mezquino, se convertirá en un verdadero festín de loosh para entidades parasitarias de consciencia superior.

Quizá lo que se vea llegar desde el Cielo o tal vez, lo que podamos comenzar a ver con claridad, sean efectivamente ultraterrestres o entidades hiperdimensionales pero de claro servicio egocéntrico, que se presenten en la hora exacta en que la decisión de pactar con ellos nos ponga entre la esclavitud consciente o la muerte.

Hay quizá y eventualmente una cuarta posibilidad... agreguemos un poco de luz en palabras del profesor Tolkien:

Aún detrás del recodo quizá todavía esperen
un camino nuevo o una puerta secreta;
y aunque a menudo pase sin detenerme,
al fin llegará un día en que iré caminando
por esos senderos escondidos
que corren al oeste de la Luna, al este del Sol.

¿Cuáles serán entonces aquellos senderos escondidos? Es curioso, pero este poema del Señor de los Anillos coincide con el comienzo de la Cuarta Edad, en el momento en que Frodo y Bilbo están a punto de abandonar la Tierra Media en busca de las Tierras Imperecederas del Oeste. Hay al menos tres fuentes de información: el material Ra, Cassiopaea y Pleyadiana, que informan de un evento de similares características, de índole completamente natural y que coinciden con los períodos de la Cosecha, donde los Cielos se Abrirán y se conoce como el Ascenso a la Cuarta Densidad.

La llegada -o ampliación de nuestra percepción- a la Cuarta Densidad puede ser entendida como El Arrebato o efectivamente como una Ascensión: no garantiza que los desafíos dejen de existir, pero sí en cambio, el nivel de consciencia se amplía y esto implica un incremento en la libertad, lo que se podría interiorizar como un acercamiento al concepto de Dios.

8 comentarios:

clau jordan dijo...

algo me confunde en este articulo, tengo entendido que la cuarta diemnsion es territorio de los alienigenas o entes en servicio a si mismos , y es una dimension donde se acentua la dualidad , es decir es mas de lo mismo que en 3d pero mejorada para algunos ( los seleccionados para seguir sirviendo mejor a estas razas) , suponia que una verdadera libertad evolutiva, fuera del dominio de estos seres SAS . seria en la 5dimension donde la dualidad es trascendida

ranandiro dijo...

La Cuarta Densidad parece corresponder a lo que se denomina como "plano psíquico" en las teorías ufológicas de los doctores Hynek y Vallée, o "mundo etéreo" en la jerga esotérica/rosacruz.

Según esta última corriente, el Cosmos tiene tres grandes regiones: el mundo empíreo (plano espiritual: 5° a 7° densidad), donde la luz excede a las tinieblas; el mundo etéreo (plano psíquico: 4° densidad), donde la luz y las tinieblas se equilibran; el mundo elemental (plano físico: 1° a 3° densidad), donde las tinieblas dominan sobre la luz y producen los cuatro elementos.

Dicho esto, en todas las densidades existe dualidad. La Cuarta Densidad parece contener entidades de las dos orientaciones, con la diferencia que las SAS (Servicio A Sí mismo) no pueden "captar" la presencia de las SAD (Servicio A los Demás) debido a su tendencia al pensamiento ilusorio.

Por ejemplo, el material de Los Aliados de la Humanidad parece proceder de entidades de cuarta densidad de servicio al prójimo bajo la égida de la sexta densidad de pensamiento unificado. En la autobiografía de Laura Knight-Jadczyck, Amazing Grace, se comenta una experiencia extracorporal (O.B.E.) previo a las sesiones Cassiopaea, donde ciertas entidades parafísicas le ofrecen una clase de collar; más tarde, Laura asocia este regalo con la capacidad de comunicación super-luminal.

Thomas Minderle comenta que es muy posible que los seres de cuarta densidad de orientación positiva se comuniquen con ciertos humanos durante determinadas etapas del sueño, o en estados de meditación profunda cuando así se lo solicita.

Por último, Robert Monroe quien tenía el don de realizar O.B.E. a voluntad, observó la Tierra en determinada hebra de tiempo que identificó con el año 3000, que estaba nuevamente en manos de seres positivos en un estado de vibración incrementado (probablemente al restaurarse un futuro posible en la línea de tiempo actual que condujo a la restauración de la Edad de Oro).

Una pregunta para reflexionar: si la posibilidad de ascención a cuarta densidad es posible para determinados humanos, ¿tal vez una de las ideas SAS sea alejarnos de nuestro derecho a intervenir positivamente cuando nos sea requerido?

clau jordan dijo...

gracias por tan detallada y amplia respuesta, profundizare en los en los enlaces marcados y reflexionare acerca de tu pregunta , cuando arribe a una conclusion propia te lo comunicare para seguir despejando dudas . Saludos!

Laszlo Zilaghy dijo...

Hola otra vez Ranandiro

Como veis sigo leyendo vuestro blog. Iba a decir devorando, pero empieza a parecerme de mal gusto.

En tu respuesta a Clau Jordan sostienes: "La Cuarta Densidad parece contener entidades de las dos orientaciones, con la diferencia que las SAS (Servicio A Sí mismo) no pueden "captar" la presencia de las SAD (Servicio A los Demás) debido a su tendencia al pensamiento ilusorio." FIN DE LA CITA

Tengo un par de preguntas al respecto, ¿son los SAS o los SAD los que tienen tendencia al pensamiento ilusorio? ¿podrías explicar en qué consiste ese pensamiento ilusorio?

Por otro lado y respecto al contenido del artículo te paso el link a sendos documentales que quizá no conozcas que apoyan la tésis del apocalipsis pasado y futuro desde un punto de vista arqueo-físico, si es que ese concepto existe:

La revelación de las pirámides - P. Pooyard (Versión original completa español)
https://www.youtube.com/watch?v=cROmKEXESnM

EL UNIVERSO ELÉCTRICO - El rayo de los Dioses
https://www.youtube.com/watch?v=r8R846ajKlQ

Comprobaréis que estas dos diferentes hipótesis no son del todo excluyentes pero apuestan por el apocalipsis cíclico y explicaría la pasión de nuestros antepasados por el conocimiento astronómico. Ahora bien, creo recordar que en ambos docus se apela únicamente a la física, no aparece ninguna mano negra.

Sólo unos pensamientos lanzados al aire, no requieren respuesta:

Es la Eva mitocondrial una prueba de un apocalipsis diseñado ad hoc?

Es el recuerdo de esa madre universal la causa de la devoción primigenia por la feminidad? Y de los matriarcados primigenios como forma de organización social?

Sin embargo, cómo explica una sola Eva que el 85% de su descendencia tenga RH+ y el 15% restante no? Llevaba a unos Caín y Abel primordiales en su interior?

Quizá se trató de miles de Evas clónicas preñadas de diverso material genético?

Eso es todo.
Un saludo

ranandiro dijo...

> Tengo un par de preguntas al respecto, ¿son los
> SAS o los SAD los que tienen tendencia al
> pensamiento ilusorio? ¿podrías explicar en qué
> consiste ese pensamiento ilusorio?


Las entidades orientadas al Balance —a diferencia de aquellas con tendencias parasitarias o asistencialistas— respetan el libre albedrío. El camino para honrar la libertad, tanto propia como ajena, requiere de Conocimiento.

Nuestra actual visión antropocéntrica circunscribe el conocimiento al ámbito académico, cuando en realidad, una visión objetiva debiera "incluir al conocedor dentro de lo conocido." Y esto persigue lo que se conoce en psicología cognitiva como un proceso metanoico o "insight."

En el epítome del "Servicio A Sí mismo," las entidades parasitarias sólo "reconocen" sus necesidades y se embarcan en satisfacer sus propios deseos, ignorando o sometiendo a las voluntades inferiores; el prójimo, en particular, es tan sólo un medio para alcanzar sus fines.

Es por ello que poseen una tendencia al pensamiento ilusorio (wishful thinking): ignoran todo aquello que no se encuentra en línea con sus deseos.

Sobre la teoría del Universo Eléctrico, la hemos comentado y asociado en otros escritos; hacemos especial énfasis en nuestro "último" artículo a integrar dicha teoría junto a la profecía de Peter Deunov, dado que el escatológico fin apocalíptico de las corrientes cristianas, bien podría tener un iluminado reverso si el individuo prepara su "arca" para esta renovación alquímica de proporciones cósmicas.

Laszlo Zilaghy dijo...

Gracias por la aclaración y por la ampliación de la info acerca del universo eléctrico.

Leo vuestro blog porque estoy sufriendo, mejor diría vivendo, algunas experiencias completamente nuevas para mi que no sé bien como administrar, pero estoy seguro de que son positivas, ¿puedo escribiros un mail por si pudiérais darme alguna indicación?

Prometo ser breve.

Un saludo y gracias

ranandiro dijo...

Siéntase libre de contactarse a la dirección de contacto del Perfil.

Considere que los correos demoran más en contestarse pues recién respondemos tras una deliberación de nuestra mesa redonda.

Laszlo Zilaghy dijo...

Ya está. Enviado.

Gracias por escucharme.