Iatromantis y la visión de la predación etérica

Concluimos la entrega anterior con las palabras de Peter Kingsley cuando presentaba al iatromantis o sanador-profeta griego en su libro En los oscuros lugares del saber:
[...] el estado que habían entrevisto o experimentado los griegos -ese estado que podía llamarse un sueño, pero no es un sueño vulgar, sino que es similar a la vigilia sin estar despierto, como estar dormido sin estarlo- tenía sus propios nombres. [...] Acabó siendo más conocido con el título de samâdhi.
El profesor Tolkien, en la épica obra El Señor de los Anillos, reflota en varias oportunidades al sha-man u hombre santo: tanto Aragorn como ElrondGlorfindel y Galadriel, pero sobre todo el mago errante Gandalf, son de una u otra forma sanadores y profetas; y en particular, los Elfos (el Hombre Edénico) tienen esa virtud de estar dormidos sin estarlo:
Legolas ya no se movía; las manos hermosas cruzadas sobre el pecho, los ojos abiertos, unía la noche viviente al sueño profundo, como es costumbre entre los elfos.
¿Pero por qué es necesaria la consciencia durante el sueño profundo? En términos informáticos, un shamán es un transductor natural de información entre diferentes densidades de consciencia, es decir, es un medium o canalizador no inconsciente, dado que mantiene su estado de vigilia durante la totalidad del proceso; y quizá sea la razón por la cual su sistema nervioso se vea desafiado en las muchedumbres metropolitanas, porque en cierto sentido, captan un sinnúmero de mensajes y situaciones que pasan desapercibidos por el resto.

Esta predisposición innata puede ser comprometedora, sobre todo cuando el individuo ignora su latente capacidad aunado a la falta de esclarecimiento y trabajo interior: su sistema nervioso, de manera predeterminada, detecta e intenta informar pero sin éxito aquella porción velada del iceberg de la realidad, que es incesantemente manipulada por oscuras manos en el tumulto de lo cotidiano. Por supuesto que en nuestra intervenida realidad, el sistema de control ha ideado numerosas formas de acallar químicamente estos desesperados mensajes que preparan el despertar shamánico: el baluarte del arcontado farmacológico silencia sin remordimientos a través de su disciplinario cilicio psicotrópico suministrado bajo las sagradas escrituras del DSM (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales); del libro La Historia Secreta del Mundo de Laura Knight-Jadczyk:
En muchos casos la elección del chamán se manifiesta a través de una enfermedad bastante seria que solamente es susceptible de curación mediante el "ascenso al cielo." Luego de la extática visión de iniciación, ¡el chamán se siente mucho mejor! Luego de responder al llamado de los dioses comienza a demostrar una constitución más que normalmente saludable [...]

Otro punto que es preciso enfatizar es que el chamán debe ser capaz de estar en completo control de sí mismo aun en medio del más profundo estado extático (la canalización mediante trance y su consiguiente ausencia de memoria de todo lo que sucede no es una actividad propia del verdadero chamán). Esta habilidad de "caminar entre dos mundos simultáneamente" es muestra clara de una extraordinaria constitución nerviosa. [...]

El Don Juan de Castaneda se refiere a esto como un estado de "impecabilidad." Esa idea también aparece en el sistema arcaico de los Yakut, en el cual el chamán debe ser "serio, poseer tacto, ser capaz de comunicarse de manera efectiva con todas las personas, y sobre todo, no debe ser presuntuoso, orgulloso o malhumorado." El verdadero chamán emana una fuerza interior que es conciente pero nunca ofensiva. [...]
Del pintor polaco Zdzislaw Beksinski
(sus obras carecen de nombre)
En general, y esto tal vez tenga reminiscencias con cualquier pabellón psiquiátrico citadino, el shamán en potencia recibe visiones de la realidad humana que afectan su desempeño como «sujeto productivo» en nuestra sociedad de consumo; y considere el lector que no sólo estamos hablando de sueños o visiones hipnoides, sino percepciones que trascienden el sentido de la vista, donde se captan sonidos, olores y en donde el sistema de creencias estándar se ve efectivamente destronado. Dentro de la escuela de pensamiento gnóstico, es posible encontrar explicaciones puntuales para estos immrams o "viajes del héroe," dado que el iatromantis esclarecido puede observar la predación etérica que se vivencia en el plano físico; en un sujeto preparado, esta «segunda atención» es selectiva, y sólo se accede a ella dentro de un marco intencional, pero en un sujeto inexperto ciertamente es demoledor; nos permitimos compartir la visión del Ente (sistema de control) del psicólogo e iniciado Roberto Torres en su libro Los Guachos:
Vi miles de demoníacos seres que se deslizaban por la calle. Algunos tenían tentáculos que introducían en las personas. Otros eran como larvas, que parecían succionar diferentes zonas del cuerpo de quienes las llevaban colgando.
[... (su pupilero o facilitador) Octavio] me exhortó a poner atención al tiempo que una chica joven, de cuerpo escultural y cabellera abundante, pasaba junto a nosotros. Su perfil derecho era perfecto. Pensé que tenía una belleza casi insuperable, hasta que se dio vuelta y pude ver su cara completa. El costado izquierdo de su rostro estaba siendo carcomido por unos largos gusanos que caían hasta su hombro. Ella reía con otros que la acompañaban y a pesar de su estupenda dentadura, de un lado parecía la mismísima parca.
Entonces sufrí mi primer desmayo, el que habrá durado no mucho más de medio minuto. Las calles se encontraban repletas de estiércol al igual que los frentes de los edificios, aún de los más modernos y lujosos. Un llanto agudo e indómito alcanzó a mi alma, y atravesado por anómalas convulsiones, las lágrimas brotaron de mis ojos.
Una multitud de hombres y mujeres que caminaban por las veredas parecían quemarse, por el efecto de una altas llamas que surgían de sus pechos, tapándoles la fisonomía que de vez en cuando lograba entrever, tal si se derritiera perpetuamente. El olor que entraba por la ventanilla era de una hediondez imposible de describir.
Tal vez para evitar esta clase de shocks, el reconocimiento e iniciación en tribus y culturas preparadas, se daba durante la infancia y la adolescencia respectivamente, por parte de otros iatromantis ya esclarecidos. Los Guachos Quilmes detectaban precozmente al posible candidato en función de su ascendencia familiar, aunque no se descartaba a otros individuos aislados que presentaban inquietudes o rasgos que no pasaban desapercibidos por el consejo de sabios; como bien plantea Mircea Eliade en su libro El Chamanismo y las Técnicas Arcaicas del Extasis, shamán se nace pero también se hace:
Pero no basta la condición de hijo de chamán; es necesario, además, que el neófito sea aceptado y convalidado por los espíri­tus. Entre los Yurak-Samoyedos el futuro chamán es identificado desde que nace; en efecto, los niños que vienen al mundo con su "camisa" están destinados a convertirse en chamanes (los que na­cen con su "camisa" sólo en la cabeza, serán los más pequeños chamanes). Ya próximo a la madurez, el candidato empieza a tener visiones, canta mientras duerme, gusta de pasear solitaria­mente, etc.; tras este período de incubación, se acerca a un viejo chamán para que lo instruya.
El iatromantis esclarecido es un sanador: su cercanía, palabra o mano producen un balance en los tres centros del Ser: instintivo, emocional e intelectual; este balance tiene características astringentes en la interfaz espiritual, y opera como un laxante etérico al provocar una evacuación vigorosa de la fauna etérica allí alojada. El escritor ruso Nicolai Levashov, en su polémico libro Russian History Viewed through Distorted Mirrors comenta:
Las "puertas" a otros niveles de la realidad, que estas mujeres naturalmente dotadas abrieron con tal facilidad, les permitieron contactar directamente a los "habitantes" de estos niveles, muchos de los cuales eran los [cuerpos sutiles] de criaturas extintas. En la pérdida de sus cuerpos físicos, estas criaturas debieron ajustarse a las nuevas condiciones de existencia, convirtiéndose en parásitos energéticos vitales. Aprendieron a devorar la fuerza vital de los que tenían la suerte de poseer un cuerpo físico, es decir, que "se alimentaban" de sus emociones. [...] La adaptación a este nuevo tipo de existencia necesitó del desarrollo de nuevas habilidades de las que carecían cuando aun poseían sus propios cuerpos físicos.

2 comentarios:

Nexum dijo...

Artículo muy interesante como todos. Se agradece la riqueza espiritual de todo lo publicado. Preguntas. ¿ se le da mucha importancia al sistema nervioso en el caso del iatromantis? ¿ Es un éxito clave del sistema de control que los iatromantis en potencia no tengan una referencia el el sabio de la tribu y estén integrados y perdidos en nuestra sociedad material de consumo? ¿ Dónde deben buscar las referencias en la actualidad? ¿ Existen en occidente organizaciones secretas que orienten al potencial iatromantis? ¿ En la parte del artículo que se habla del dsm se sugiere que la mayor parte de los iatromantis potenciales terminan internados en centros de tratamiento de enfermedades mentales o suicidándose? ¿ De qué número de personas con potencial chamando podemos estar hablando en relación al conjunto de la población? ¿ Es heredable por genética y que papel juega la genética. Es posible crear potenciales guerreros etéreos a partir de genetica del Chamán?

ranandiro dijo...

> ¿se le da mucha importancia al sistema nervioso en el caso
> del iatromantis?


Cuando se investigan los cuerpos sutiles, se encuentra que el SNC es una interfaz con órganos del Ser Interior; estos órganos perciben niveles de consciencia diferentes al físico, pero probablemente se encuentren atrofiados y deban ser reconfigurados: las referencias de Mircea Eliade a la reconstrucción del shamán desde sus huesos (strip off the flesh from the bones), parecen girar en torno a esto; considere también el carácter iniciático de la simbología del ave fénix en la Alquimia.

> ¿Es un éxito clave del sistema de control que los iatromantis
> en potencia no tengan una referencia el el sabio de la tribu y
> estén integrados y perdidos en nuestra sociedad material de
> consumo? ¿Dónde deben buscar las referencias en la
> actualidad? ¿Existen en occidente organizaciones secretas
> que orienten al potencial iatromantis?


Una de nuestras directivas conceptuales es: todo problema es minimizado cuando se lo considera un desafío.

La palabra iatromantis tiene el carácter de académica; la conexión con el término usual de shamán es bien reciente; sobre este tema le recomendamos la lectura de En los oscuros lugares del saber de Peter Kingsley.

Y respondiendo su inquietud, no hemos encontrado escuelas de pensamiento puntualmente orientadas al despertar shamánico (salvo las que giran alrededor de psicotrópicos que vehementemente desaconsejamos), aunque hemos constatado que algunos miembros se acercan para intentar obtener explicaciones potenciales sobre estas visiones; considere que nuestra labor es la condensación de conocimiento procedente de un disjecta membra no doctrinario ni dogmático, pues en general, todo dogma desconsidera otras enseñanzas y sólo "lleva agua para su molino."

> ¿En la parte del artículo que se habla del dsm se sugiere
> que la mayor parte de los iatromantis potenciales terminan
> internados en centros de tratamiento de enfermedades o
> mentales suicidándose, de qué número de personas con
> potencial chamando podemos estar hablando en relación
> al conjunto de la población?


Desconocemos esa proporción, pero recuerde el concepto de los 200 hombres conscientes de Gurdjieff.

> ¿Es heredable por genética y que papel juega la genética. Es
> posible crear potenciales guerreros etéreos a partir de genetica
> del Chamán?


La genética sería el equivalente a la portada de un libro: entendemos que lo importante es la conexión al Ser Esencial.