Ponerogénesis, abducciones y la patocracia

Imaginemos una raza alienígena de demonios que se alimentara de la miseria humana, y que estuvieran detrás de cada dolor, hambruna, peste o guerra ¿de qué manera podría esta civilización mejorar su fuente alimenticia? Si la tecnología no fuese un impedimento y lograse trascender los límites del tiempo, podría inyectar sutiles modificaciones en los eventos y crear sincronismos negativos; también podría alterar ciertos patrones genéticos para enfatizar características como la reactividad emocional, la búsqueda insaciable del placer o, mejor aun, disminuir la percepción de la población media ocultando los patrones de conductas psicopáticas de aquellos que detentan el poder.

¿Asistimos a una sucinta postal de la sociedad moderna?

Existe un velo sutil que cubre las ocultas asociaciones entre los tres rimbombantes términos: la ponerogénesis siendo la síntesis y desarrollo de la maldad, las abducciones como un proceso exógeno para la extracción o inyección de material genético y/o psíquico, y la patocracia entendida como un sistema de gobierno creado por una minoría patológica. Seguramente a algunos les sonará conspiranoico, ¿pero nos encontraremos tan inmersos en la realidad cotidiana que habremos perdido la sensibilidad de lo que está ocurriendo? William Bramley en su obra Los Dioses del Eden (The Gods of Eden) sostiene:
Las cuestiones a investigar podrían incluir: ¿En qué grado son las verdaderas personalidades sociopáticas dominantes de los gobiernos en la actualidad? ¿Porqué el pueblo las tolera? Aquellas religiones Custodio [Teócratas] que exigen obediencia a seres criminales alienados que ellos exhiben como “ángeles” o “Dios,” ¿han cegado a mucha gente para que sean incapaces de ver la sociopatía [trastorno antisocial de la personalidad] que realmente presentan?
El psiquiatra polaco Kazimierz Dabrowski nos puede brindar una buena pista con su teoría de la Desintegración Positiva, ofreciéndonos un punto de vista multinivel de la psiquis: en el primer escalón se encontrarían los sujetos con integración primaria, cuyas conductas se encuentran en las cercanías de los impulsos biológicos manteniendo una alta cohesión con nuestra realidad física/entrópica que el ojo entrenado no dudará en relacionarlo con los portales orgánicos.

A partir de este punto, los individuos pueden optar en acentuar intelectualmente las características proporcionadas por el Complejo-R en lo que Dabrowski denominó Crecimiento Lateral: un subjetivo refuerzo de las conductas urobóricas cuya hipérbole serían los psicópatas. Pero por otro lado, el individuo podría optar por el Crecimiento Global, ingresando en una espiral ascendente marcada por la objetividad y la lucha interior contra las conductas mecánicas, que llevaría al sujeto a remarcar su individualidad y a segregarse del resto.

Knight-Jadczyk en su iluminada reedición del libro Alta Extrañeza (High Strangeness), asocia la teoría del doctor Dabrowski al proceso de abducción; una concisa definición de abducción la describiría como el rapto de seres humanos por presuntas entidades biológicas extraterrestres; el ex-jesuita español Salvador Freixedo en su libro Teovnilogía, coincide en este punto en lo que podríamos denominar una visión colineal de la ponerogénesis que asola a la humanidad, postulando el por qué: el objetivo final de los procesos de abducción parecería tratarse no sólo en bloquear o refrenar las conductas altruistas o divulgativas sino en enfatizar el acervo genético de los psicópatas de turno; el procedimiento fue detallado originalmente en la documentación recopilada por Robert Teske en The Dulce Protocol:
  • la inserción de un dispositivo esférico de 3mm a través de la cavidad nasal del abducido dentro del cerebro [en el centro nervioso/óptico]; este implante es usado para monitoreo biológico, seguimiento y control del abducido;
  • implementación de sugestión posthipnótica para llevar a cabo actividades específicas durante una ventana de tiempo, con una planificación anticipada de 2 a 5 años;
  • eliminación de algunas víctimas, con el fin de obtener recursos biológicos para alimento;
  • asesinato de individuos que representen un peligro para la agenda alienígena;
  • experimentación de los efectos en ingeniería genética;
  • fecundación de mujeres y extracción de fetos para asegurar la supervivencia del híbrido.
Muchos de los predicadores de la Nueva Era coinciden en sostener un punto de vista positivo en las inteferencias exógenas, llegando al extremo de marginar a los abducidos que se consideren a sí mismos como víctimas de estas entidades parasitarias; sobre esta postura sumisa, que parece resonar con un Síndrome de Estocolmo cósmico, opinaba la doctora Karla Turner:
Hay una teoría [...] que dice que los abducidos que perciben sus experiencias de forma negativa, sólo lo hacen porque ellos mismos no son espiritual o psíquicamente avanzados. Las personas con un desarrollo cósmico superior tienen encuentros positivos con extraterrestres... y así la teoría sigue, y aquellos que tienen experiencias dolorosas o aterradoras son sólo unos Neandertales espirituales. Esta es la teoría favorita de los investigadores que afirman que los extraterrestres, ya sean objetivamente reales o no, sirven como “reflejos” de nuestra naturaleza espiritual sobre una base individual o de la especie en general.

Habiendo trabajado con tantos abducidos decentes, honestos y orientados positivamente, creo que esta teoría es incorrecta. Peor que incorrecta, es despreciable, tan despreciable como culpar a una víctima de violación por la violencia cometida en contra de ella. Esta actitud hace que muchos abducidos se sientan doblemente violados, primero por los extraterrestres que se los llevaron, y luego por los investigadores del fenómeno
OVNI a quienes acuden para explicaciones y ayuda.
Ponerología: el estudio del
ziggurat alimenticio
Pensémoslo de este modo: una civilización avanzada demoníaca, llamésela a gusto: arcontes, custodios o ángeles caídos, estaría detrás de una fuente alimenticia rica en emociones negativas generando dos humanidades en distintas proporciones: el neopsicópata o patócrata que explote su capacidad intelectual en refritar de manera continua las emociones negativas de una población sumisa; pero que dicha población, fruto de la adecuada mezcolanza genética, estuviese cegada de ver tal realidad y la tomara como cotidiano o mal necesario.

Cualquiera con un periódico en las manos coincidirá en que la dedicación al trabajo del arcontado rinde diariamente sus frutos; del segundo libro de Marshall Vian Summers, The Allies of Humanity (Los Aliados de la Humanidad):
[...] de las transmisiones provenientes de las bases que se encuentran en el interior de vuestro mundo, sabemos que varios “especímenes,” tal como se refieren a ustedes, han muerto o han tenido que ser consumidos por diversas razones. Y también sabemos que mucha gente está desapareciendo[...]
En su intento de engendrar un nuevo líder humano, un híbrido bajo su total control, ellos necesitan de estos recursos biológicos de los que hablamos. Esto a lo que nos referimos es la parte más secreta de su agenda, la que nunca revelarán por su propia voluntad [...]
Parafraseando al prestigioso Freixedo en sus libros La Granja Humana e Israel, pueblo contacto, el cobayo perfecto de los dioses está ingresando en su última versión: la sexta según los Mayas, y su etapa de refinamiento e implantación no tardará en llegar; esta etapa tiene altas chances de coincidir con los ciclos de cambio de era, donde una aniquilación global preparará el terreno para el nuevo prototipo de humanidad... no hemos de olvidar: el mejor suelo para sembrar proviene de las cenizas del cultivo anterior.

Enriqueciendo el planteo de ver nuestra realidad como lo que efectivamente parece ser: una Granja Humana, encontramos este informativo pasaje en el libro del psicólogo William Baldwin: CE-VI: Encuentros Cercanos del Tipo Posesión (en la versión original The DFE Tank Farm):
En cierto caso, una mujer de mediana edad descubrió lo que aparentaba ser un conducto adjunto en el área de la base de su espina dorsal. Se trataba de una cánula energética [¿tal vez un cordón etérico?] que extraía su fuerza vital. Al realizar el seguimiento con su visión interior, encontró que este se extendía bien lejos hacia el “espacio” en alguna otra zona, lo que parecía un pequeño planeta [¿quizá la Luna, y por eso Gurdjieff sostenía que eramos alimento para la Luna?].

Los trabajadores de aquel lugar eran de pensamiento lento, bastante lerdos para razonar pero atendían con diligencia sus tareas de recolección y cuidado de las estaciones de almacenaje de energía vital; se trataba de “silos” o “tanques” parecidos a lo que se utilizan en granjas o en las refinerías de petróleo de nuestro mundo.

Este era su único trabajo. Otros conductos similares venían de todas direcciones de innumerables seres vivos en muchos mundos hacia esta instalación de almacenamiento. Estos trabajadores recibían un pequeño porcentaje de la energía de fuerza vital recolectada en forma de compensación de un poderoso grupo de entidades superiores que controlaban la operación desde otro planeta. Estos trabajadores parecían no estar al tanto de ninguna otra cosa.

Fue entonces cuando intentamos llamar al líder de estas entidades. Y entonces respondieron: “Nuestra gente ha confeccionado este sistema de recolección y almacenamiento de la energía de fuerza vital. Las Entidades Negativas están a cargo de nuestra gente, y lo han estado desde hace mucho tiempo; y así es, las Entidades Negativas ordenaron el emplazamiento de todo este sistema de recolección de energía vital; asimismo estas Entidades Negativas toman lo recolectado para sus propios propósitos; y por cierto, nuestra gente es esclava de estas Entidades y no hay nada que podamos hacer al respecto, y desde ya agradeceríamos cualquier ayuda para lograr nuestra libertad.”

Decidimos llegar al fondo de esto y solicitamos intermediación de las Fuerzas Luminosas para hablar con la entidad superior que comandaba esta operación. En unos momentos, uno de ellos respondió a través de la voz de la mujer. Estaba sorprendido y muy irritado por la interrupción: “Efectivamente, nosotros usamos parte de la energía recolectada, pero la gran mayoría es llevada a un nivel por encima de nosotros en el reino de la oscuridad; y desconocemos lo que ocurre en tal plano.”
¿Queda algo por hacer? La masa humana, aquella que no aplique el análisis crítico y se deje arrear en el rebaño (político, cientificista o religioso), en las lapidarias palabras del rosacruz John Baines, estará condenada a aprender con métodos más arduos; probablemente en la próxima encarnación -en la sexta humanidad- pueda encontrar el sustrato y fricción suficiente con la cual comenzar a despertar; Baines prosigue en que sólo una pequeña cantidad de humanos despierta en cada iteración, y este despertar coincide con el trabajo interior del que ya hemos hablado.

La interfaz espiritual (III)

La Cuarta Densidad descrita en los textos rosicrucianos, en los libros Matrix, o en el Material Ra y las transcripciones Cassiopaea puede entenderse además de un estado de consciencia superior, como un soporte de una realidad más sutil que envuelve a la nuestra. Este artículo no pretende rigurosidad académica sino presentar algunas especulaciones sobre la posible naturaleza basada en el material publicado e inquietas reflexiones: puede verse como un reo todavía encadenado que rehúsa someterse a las imposturas sombrías de la caverna y ha logrado tal vez torcer la mirada a la entrada de la cueva.

La Cuarta Densidad parece corresponder a lo que científicamente se conoce como estado de plasma; dentro del modelo físico aceptado al momento, el estado de plasma está formado por materia no bariónica (iones y electrones) en estado que subjetivamente entenderíamos como caótico, a diferencia de nuestra realidad bariónica (protones y neutrones que han atrapado iones y electrones).

Subjetivamente entendemos a la realidad del plasma como más acelerada o en estado de caos, diferenciándola de nuestra realidad que aparenta un mayor orden; pero de existir entidades que se desarrollen exclusivamente en el estado de plasma estas observarían nuestra realidad física como más lenta o congelada. Decimos exclusivamente porque los organismos biológicos a los que estamos acostumbrados también poseen una realidad etérica además de la física.

Desde hace años, los avances en las ciencias exobiológicas están planteando la posibilidad de procesos biológicos en materia no bariónica. Hemos de considerar que la materia física o bariónica es menor al 5% en el universo, correspondiendo un 25% al plasma o materia no bariónica; si hacemos una sucinta extrapolación estadística es inútil negar la posibilidad de vida, tal vez de naturaleza muy diferente a la que estamos habituados, desarrollándose exclusivamente en el estado de plasma.

Si nos atreviéramos a ver la realidad del plasma como la estructura subyacente sobre la que se sustenta nuestra realidad física, encontraríamos que las entidades que tienen el plasma como su hogar nativo podrían proyectarse con cierta facilidad utilizando materia corpuscular (bariónica) libre. Efectos de esto podríamos reconocerlos en las manifestaciones ectoplásmicas, tal vez en relación directa a los términos transdimensional atomic remolecularization/rearrangement presentes en el material sobre abducciones y visitantes de dormitorio; leemos en Fedom (El banquete) de Platón:
Hay, creo, otros pueblos que habitan otras partes que nos son desconocidas, porque por todas partes en la Tierra hay cavidades de toda clase de tamaños y de figuras en las que el agua, el aire y la niebla se han reunido. Pero la Tierra misma está por encima, en este cielo puro poblado de astros, y al que la mayor parte de los que hablan de él denominan el éter, del cual lo que afluye a las cavidades que habitamos no es más que el sedimento.
Sumidos en estas cavernas sin darnos cuenta de ello, creemos habitar en lo alto de la Tierra, casi como cualquiera que constituyera su morada en las profundidades del Océano se imaginara habitar encima del mar, y viendo a través del agua, el sol y los otros astros, tomara el mar por el cielo, y como por su peso o por su debilidad no habría subido nunca a la superficie y ni siquiera habría sacado la cabeza fuera del agua, no habría visto que estos lugares que habitamos son mucho más puros y bellos que los que él habita, ni encontrado a nadie que pudiera informarle de ello.
Éste es precisamente el estado en que nos encontramos. Confinados en alguna cavidad de la Tierra creemos habitar en lo alto, tomamos el aire por el cielo y creemos que es el verdadero cielo en el que los astros evolucionan. Y la causa de nuestro error es que nuestro peso y nuestra debilidad nos impiden elevarnos por encima del aire, porque si alguno pudiese llegar a las alturas valiéndose de unas alas, apenas habría sacado la cabeza fuera de nuestro aire impuro vería lo que pasa en aquellos dichosos parajes, como los peces que se elevan sobre la superficie del mar ven lo que pasa en este aire que respiramos; y si se encontrase con que su naturaleza le permitía una larga contemplación, reconocería que aquello era el verdadero cielo, la luz verdadera y la verdadera Tierra. Porque esta Tierra que pisamos, estas piedras y todos estos lugares que habitamos, están enteramente corrompidos y roídos como lo que está en el mar está roído por la acritud de las sales.
Tampoco crece en el mar nada perfecto ni de precio; no hay en él más que cavernas, arena y fango, y donde hay tierra, cieno. Nada se encuentra allí que pueda ser comparado a lo que vemos aquí. Pero lo que se encuentra en los otros parajes está aún muy por encima de lo que vemos en éstos, y para haceros conocer la belleza de esta Tierra pura que está en medio del cielo os diré si queréis una bella fábula que merece ser escuchada.
Platón nos brinda su visión de la cuarta densidad como aquella realidad que se extiende en el éter, una hábil analogía al comparar las realidades de los mares (líquida o segunda densidad) con la nuestra en la atmósfera (gaseosa o tercera densidad). Haciendo el esfuerzo intelectual, podemos vislumbrar una realidad etérica más sutil y por encima de nuestra realidad bariónica.

Esto sería ciertamente análogo a la relación que existe en los bytes en la memoria RAM y los que se almacenan en un disco de una computadora. En esta analogía la memoria RAM bien puede representar el estado no bariónico o de caos, mientras que el disco se podría ver como un estado de mayor orden. Para alguien que desconociese los procesos que corren en dicha computadora, el estado siempre cambiante de la memoria RAM podría verse subjetivamente como caótico a diferencia del estado más congelado y estático de un disco; aunque objetivamente ambos se encuentren en cambio continuo si bien a distintas velocidades.

Mediante esta analogía es factible también ver que la realidad física se apoya sobre la etérica... ¿acaso es posible escribir bytes en un disco sin que estos antes pasen por la memoria RAM? En cambio, las entidades etéricas podrían existir independiente de un cuerpo físico... ¿acaso toda la información que pasa por la memoria RAM termina congelada en nuestro disco?

El Diploma del Colegio Invisible

Hemos presentado y enriquecido la idea sobre la posibilidad de más de una Colegiatura Invisible operando tras el velo de la realidad física. Enfatizamos y animamos a investigar el concepto de una Guerra en el Cielo cuyo botín militar es la devoción y energía humana; dos bandos enfrentados en un proselitismo asistencialista: el bando teócrata con sus religiones dogmáticas tras el anquilosamiento intelectual y el sometimiento a un status quo, y por el otro, las jerarquías sectarias, encabezadas por maestros encarnados que profitan una libertad controlada, siendo extensiones veladas de las entidades parasitarias de cuarta densidad.

Sin embargo, y más allá de los bandos hambrientos del plano etéreo, se sitúa la verdadera orden rosacruz, aquella que asiste a la liberación y transformación última del Hombre. René Guénon asocia su lugar de residencia en el plano de las formas de pensamiento:
Sería inútil el tratar de determinar "geográficamente" el lugar donde los rosacruces se han retirado; de todos los asertos que se encuentran respecto a este tema, el más verdadero es desde luego aquel según el cual se retiraron al Reino del preste Juan, aquel que no es otra cosa, tal como hemos explicado en otra parte, más que una representación del centro espiritual supremo donde, en efecto, están conservadas en estado latente, hasta el fin de su ciclo actual, todas las formas tradicionales que, por una u otra razón, han cesado de manifestarse en el exterior.
Para el ojo entrenado, esto es análogo a la Sexta Densidad donde residen los Espíritus Puros del Espiritismo o las Formas de Pensamiento Unificado del modelo Ra/Cassiopaea, que operan bajo la égida de la Directiva Primaria del Libre Albedrío; del libro Extraterrestres y Rosacruces del autor italiano Angel Franchetto:
- ¿Vienen para ayudarnos?
- Algunos, sí... Otros... los monitorean.
- ¿Tenemos algo que temer?
- Las fuerzas del bien y del mal también existen en el Cosmos. Aunque los conceptos son distintos, resultan subjetivos para cada raza... No lo entiende, ¿verdad? Le pondré un ejemplo: si nosotros incidimos en su evolución evitándoles cataclismos y dirigiendo sus mentes para lo que ustedes consideran el bien... pensarán que les estamos favoreciendo. Pero lo cierto es que estaríamos alterando su proceso evolutivo con el manejo de su propia libertad. La libertad de acción es el valor supremo en el Cosmos. Manejarla viene a ser como herirla, aunque ustedes crean que es para su propio beneficio. Y lo que en su concepto haya sido un bien, a nivel cósmico habrá sido una imperdonable amputación de esa libertad a la que consideramos el valor supremo del ser vivo inteligente. ¿Comprende ahora que lo que para ustedes puede ser un bien sea un mal para nuestros conceptos?
Es entonces el énfasis y respeto del libre albedrío la brújula mágica -el aletiómetro o indicador de verdad- que nos guiará indemnes de las imposturas de las entidades parasitarias o humanos bajo su influencia; reenfatizamos la necesidad de cautela ante aquellos que aducen ser elegidos o programados para comunicar a los hombres los mensajes de entidades que se etiquetan como superiores; Franchetto transcribe otra canalización de seres exógenos:
[...] Nuestra raza tiene actualmente varios miles de seres programados en la Tierra y ustedes desconocen el bien que les están haciendo. En vuestro territorio hay miles de personas programadas y son los auténticos guías espirituales y desconocidos a quienes debéis seguir.
El ojo entrenado no dudará en que programar es cercenar y condicionar el libre albedrío: nadie puede ser elegido, el único que puede elegir es uno mismo.

Aquí debemos atrevernos en asociar a varios autores que en primera instancia parecerían estar hablando en tiempos y asignaturas diferentes, pero que a través de una inyección de intelecto podríamos volver a unir con facilidad del aparente grafo aislado; hablamos de las obras Lo Oculto de Colin Wilson, La Meta Secreta de los Rosacruces de Jean-Pierre Bayard, la prolífica obra de Allan Kardec y los bombásticos títulos escritos por el doctor José Rosciano Holder.

Es posible interpretar a través de las obras como Los Parásitos de la Mente y en especial Lo Oculto, que Colin Wilson fraguó un elaborado punto de vista gnóstico de la realidad con el que repasó la historia del ocultismo y sus actores: a medida que desfila por las biografías de la primera generación rosacruz como Cornelio de Agripa, Parecelso (Teofrasto de Hohenheim) y Cagliostro (Giuseppe Balsamo de Palermo), extrae los elementos en común que sembraron sus vidas: una sucesión de eventos desafortunados siempre los acompañó, que culminaba en persecuciones y los llevaba a tener una vida errante, pero en la que tarde o temprano surgían los poderes taumatúrgicos, esto es, la capacidad de realizar curaciones y sanaciones milagrosas.

¿Podemos asociar a estos magos errantes con el concepto de Wanderers (Guachos, Brujos y Bodhisattvas)? Si esto es así, encontramos una explicación del por qué de sus vidas tan extrañas: al soportar una influencia negativa directa del factor exógeno. Jean-Pierre Bayard propone que los místicos que formaron parte tras bambalinas de la hermandad rosacruz, no como grupo social sino más bien como un director conceptual de sus acciones, sostenían una serie de premisas, algunas claramente altruistas y otras curiosas:
  • ejercer la medicina caritativamente y sin recibir de nadie ninguna recompensa;
  • vestirse según los usos del país donde uno se halle;
  • asistir a la asamblea general anual o aportar disculpa legítima por su ausencia;
  • elegir, cuando se sienta necesidad, a un sucesor capaz de ocupar su puesto y representarlo (1);
  • tener el caracter de la Rosacruz como signo de reconocimiento entre los hermanos y símbolo de congregación;
  • tomar las precauciones necesarias para que el lugar de su sepultura sea desconocido (2);
  • mantener la sociedad secreta y oculta a intervalos de centurias.
Anámnesis: recuperación de la 
memoria que conduce a Aletheia
¿Pero de qué manera intercambiaban información o asistían a estas asambleas anuales cuando a través de sus biografías vemos que sus vidas de peregrinos los llevaban a zonas distantes en las que nunca coincidían, en una época sin comunicaciones ni transportes? Willy Schrödter en Un Cuaderno Rosacruz nos brinda una interesante pista en los capítulos de Proyección Astral y Telepatía, pero tal vez sea hora de incluir una posible respuesta invitando a los trabajos de Allan Kardec y José Rosciano Holder.

El pedágogo francés Kardec (Hippolyte Denizard Rivail) y el doctor peruano Rosciano Holder coinciden en haber utilizado la canalización a través de mediums para contactarse con entidades en otro nivel de consciencia. Kardec fue el codificador de la doctrina espiritista, dedicando la mitad de su vida a transcribir y ordenar las diferentes sesiones en que realizaba preguntas a entidades descarnadas a través de mediums a las que previamente sometía a diferentes pruebas para legitimizar la objetividad y capacidad de la canalización. Rosciano Holder, perteneciente a una fraternidad rosacruz, escribió una serie de libros por indicaciones exógenas recibidas a través de la esposa de uno de los miembros, quien durante las reuniones, ingresaba en trance mediúmnico.

¿Es posible observar un cuadro objetivo en todo esto? Una colegiatura invisible presente en un plano de consciencia superior envía representantes a encarnar en una realidad física con la finalidad de ayudar en la evolución humana sin violar el libre albedrío; como consecuencia de este traumático proceso, las entidades encarnadas pierden su memoria y el condicionamiento social hace el resto: se extravían o se ven kármicamente involucrados; pero algo los despierta: puede tratarse de su suerte, en un sentido contrario al afortunado -recordemos que tras la velada suerte se encuentra en realidad operando el sistema de control-. Y esto hace que el ser esencial despierte a la gnosis, ya sea con poderes creativos orientados a la sanación y curación, con la facultad de instruir a otros o con la capacidad de establecer un puente de comunicación entre densidades de consciencia.

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