Los Aliados de la Humanidad

Meditemos en lo siguiente: supongamos que las naciones desarrolladas se encontraran con una pequeña tribu en lo profundo de la jungla, que usara por asiento lingotes de oro u otra clase de minerales preciosos, o que poseyera frondosos bosques de valiosas maderas, ¿pensaría acaso que las naciones avanzadas no intervendrían si estos recursos fueran a desperdiciarse? ¿O qué pasaría si los nativos talaran la añeja arboleda para disfrutar de la luz o para aprovechar el terreno para cultivos? ¿Acaso las naciones desarrolladas no harán todo lo posible para acceder a esos recursos, de manera legal o ilegal?

Este planteo es expuesto en los libros The Allies Of Humanity facilitados por Marshall Vian Summers, donde se alerta a la humanidad de su próxima emergencia a una realidad física más amplia, presentada como The Great Community (La Gran Comunidad), que encaja con el concepto de Cuarta Densidad provisto en el Material Ra y ampliado luego en las Transcripciones Cassiopaea.

La Gran Comunidad se presenta como una realidad habitada por formas de vida diversas, no necesariamente basadas en la biología del carbono, pero con las mismas necesidades básicas de alimentación, búsqueda de sustento y explotación de recursos. Desde esta nueva perspectiva, se presentan facciones y alianzas entre civilizaciones con diferentes rangos de orientación: desde observadores a exploradores, predadores y otros claramente orientados en el parasitismo y destrucción, donde la humanidad es meramente un trofeo pronto a ser conquistado, y la Tierra un conjunto de recursos minerales, flora y fauna para ser comercializado o explotado.

Quienes están detrás del premio son identificados como Los Colectivos, un conjunto de seres que se mueve contra la Directiva Primaria del Libre Albedrío e interfiere en la realidad humana de manera sutil, mediante abducciones en el plano psíquico con el fin de implantar cambios en el patrón mental sobre determinados sujetos, o a través de un programa de hibridación con el fin de colocar prototipos humanos en sitios de poder (acaso alguien recordara la película El Candidato del Miedo [The Manchurian Candidate] y el brillante libro Ponerología Política del psicólogo polaco Andrew M. Lobaczewski); David Jacobs en su libro Secret Life coincidió con esta postura al sostener:
Uno de los propósitos por los cuales los OVNIs viajan hacia la Tierra es para abducir seres humanos de manera que los aliens puedan producir otros Seres. No se trata de un programa de reproducción, sino uno de producción. No están aquí para ayudarnos, sino para utilizarnos para sus propios propósitos, de los cuales no se nos permite saber cuales son sus objetivos finales... pero el objetivo final de la abducción es la producción de niños.
Dentro de este contexto, la humanidad se encontraría en una situación de desamparo cósmico, semejante a las insinuaciones esbozadas en las obras de H.P. Lovecraft; pero dicho desamparo es sólo un punto de vista basado en la ignorancia: parte de la mala crianza de la humanidad subyace en que las religiones teócratas la han situado siempre en un papel preponderante, intoxicado de antropocentrismo; no hemos de olvidar que dichas religiones forman uno de los pilares del sistema de control, con el cual es estabulado el ganado humano. La ignorancia y la negación son las herramientas que facilitan el adormecimiento de la diminuta conciencia humana, utilizadas para refrenar la ansiedad y el miedo de pertenecer a una realidad aun mayor que hace uso de ella como un mero animal y no sólo como un recurso alimenticio emocional:
En sociedades tecnológicas como la de Los Colectivos, los recursos biológicos son extremadamente valiosos y difíciles de conseguir en La Gran Comunidad. Como hemos indicado anteriormente, su mundo es visto como un gran almacén de recursos biológicos; así que mientras los Visitantes pretenden los recursos minerales de su mundo, también quieren cosas más elementales para las necesidades de la vida. [...] Ellos necesitan sangre; necesitan de los efectos curativos que proveen los fluidos vitales. Necesitan plasma; necesitan de los elementos biológicos sobre los que se constituye la vida, y que son necesarios para la sustentación orgánica.Y esto significa que los necesitan a ustedes como un recurso biológico.

Una cosa es pensar que su mundo será utilizado para servir a otros poderes; pero la idea que uno sea utilizado para servir a este poder es un asunto totalmente distinto, y representa una violación a los derechos fundamentales. Esto, por supuesto, se encuentra totalmente oculto de su agenda pública, no informándose nada al respecto a los representantes humanos que forman parte de su Programa de Pacificación [...]

Los Colectivos están aquí para hacer negocios; y ustedes son parte del negocio: vuestras manos, vuestros ojos, vuestros órganos reproductivos, vuestra sangre, vuestro plasma, vuestra bioquímica: todo esto es parte de su negocio. Para ellos, ustedes no son más que ganado semi inteligente en pie: útil, interesante y comercialmente importante.
El psicólogo Robert Altemeyer planteó el paradigma de la necesidad de anestesiar la mente crítica e inquisidora con dosis de dogma autoritario, donde un dios protector se encargara de apacentar su rebaño a cambio de adoctrinamiento y devoción; esta necesidad de anestesiamiento es congénito en gran parte de la raza humana, mientras que otra permanece indemne pudiéndose identificar con los seres más sensibles, a los que nos referimos como Guachos, Brujos o Bodhisattvas; para estos casos, Los Colectivos aplicarían un programa de pacificación, sometiendo durante la tierna infancia a procesos de abducción imponiendo un riguroso plan de tortura psíquica para erradicar los pensamientos creativos o de rebeldía contra la autoridad que parecieran albergar de manera innata en su espíritu, reemplazándolos con un programa de control mental, con el objetivo de asociar la intervención como un hecho beneficioso para la humanidad.

La incapacidad de aceptar una realidad donde la humanidad no sea el pináculo del zigurat alimenticio, o la promoción de las bondades que brindaría ser adoptados por "hermanos mayores" provendría de contactados que fueron quebrados por este programa de adoctrinamiento.

La solución que se plantea en Los Aliados de la Humanidad es la toma de conciencia de la verdadera situación en la que se encuentra la humanidad dentro de la estructura subyacente cósmica; si bien shockeante en un principio, dado el condicionamiento social y el falso aislamiento al que nos tiene acostumbrado nuestra débil percepción de la realidad, es el primer escalón para el reclamo de la libertad y la propia individualidad.

De la Prisión de la Crisálida
a las Alas de la Libertad
El siguiente paso, consiste en la difusión de esta realidad con el fin de desarticular la intervención y subrepticiamente reclamar una rebelión individual, pacífica y consciente ante el incipiente Nuevo Orden Mundial. Esta no será una batalla que se ganará portando armas en nuestras manos, sino más bien hermanándonos en el intercambio de Conocimiento, y trabajando sobre la propia Impecabilidad. Recomendamos una atenta lectura a nuestro último artículo sobre la disciplina para lograr la impecabilidad.

La sapiencia de lo ignorado y el reconocimiento de las debilidades

No es un secreto que el Universo ama el balance y la optimización; podríamos llegar a sospechar de lo dicho estando confinados en nuestra subjetiva realidad humana, aquí en la Tierra, la que Gurdjieff apodaba la Siberia Cósmica, pues nos vemos rodeados de consumismo y holgazanería; sin embargo, las Potestades Creadoras admiten por una razón la destrucción y esta es, por la Sabiduría a la que nos conduce si optamos por comprender.

¿A qué nos referimos? Desde una visión más amplia y objetiva, nuestra realidad resulta ser sólo el piso inferior donde se cuece el destilado emocional humano, alimento de entidades parasitarias cuyo único objetivo es la perpetuación en el poder. En esta realidad entrópica, se nos condiciona desde la tierna infancia para desfigurar la cara del prójimo, o la propia, al avanzar los escalones del estratificado ziggurat social, asumiendo como natural el servicio a sí mismo y anquilosando nuestra evolución hacia los planos espirituales.

El instructor en astronomía y analista en ufología Val Germann ha hilvanado una interesante hipótesis sobre la presencia alienígena en la Tierra, que la detalla en nueve puntos:
  1. hay una inteligencia que opera en el planeta, desconocida para la gran mayoría de seres humanos;
  2. esta inteligencia conduce "operaciones" a un nivel de enorme escala, a través de tecnología de un poder descomunal combinado con soporte de recursos locales;
  3. existen seres humanos que cooperan en la campaña de estos "aliens;" algunos, sospechamos, lo hacen por convicción, otros por ganancias, y tal vez otros porque no tienen alternativa; la élite gobernante (económica, cultural y militar) está envuelta en el programa, cuya existencia y objetivos es un secreto mortal;
  4. la civilización occidental está basada en una relación "predatoria" con el resto del planeta; la élite gobernante establece las regulaciones para las interrelaciones de la gran masa de seres humanos, estas regulaciones no consideran su bienestar último, sino que están encaminadas en fomentar cierto condicionamiento social para que los "aliens" preden a la humanidad de formas no reveladas; 
  5. existe la posibilidad que estos "aliens" o "super predadores" hayan creado el vehículo físico de los humanos, con sus características predatorias, a su imagen y semejanza, por así decir; en este caso, los "aliens" serían los dueños del "ganado humano" y la élite gobernante sus "guardianes locales;" hemos de considerar que humanamente vemos de manera natural el aprovechamiento de los recursos del planeta como su fauna y flora; ¿qué habría de diferente si un nivel superior tuviera la misma conducta sobre la humanidad?
  6. existe la posibilidad que la actual humanidad sólo esté acondicionando el planeta para una nueva humanidad; esta preparación culminará en cambios climáticos que beneficiará a la nueva humanidad pero terminará por eliminar a la actual;
  7. estos seres no son todo poderosos: requieren de la subrepción y el secreto para lograr su trabajo; en cierta forma, nuestra ignorancia del fenómeno es su principal herramienta para obtener nuestra asistencia pasiva;
  8. el mejor mecanismo con el que cuenta la humanidad es la información; por supuesto, todo acto informativo tendrá un control de daños que culminará con montañas de desinformación;
  9. si esta hipótesis es correcta, los "platillos voladores" son tan sólo la punta del iceberg, manteniendo nuestra atención en "los cielos" cuando en realidad, correspondería atender el trasfondo político y social.
Con los estertores finales del vehículo físico, los psicopompos -los encargados de nivel superior (1) para reciclar en nuevos cuerpos nuestras alquitranadas almas de corazas corticales- nos devuelven al juego para una nueva ronda, ubicándonos en las coordenadas del espacio-tiempo histórico, de forma que profiten las mejores ganancias emocionales; por eso tal vez se diga que se nos coloca en la situación óptima para aprender, ya que el sufrimiento es un arcano cincelador de sabios.

Sólo aquellas almas que han comprendido las reglas del juego, tratando de respetarlas al orientarse al servicio al prójimo o han sobrepasado de manera consciente las medidas de un pasivo servicio egótico, son descartadas como alimento por no cumplir con las expectativas calóricas deseadas por el ingenioso pastor, o para poder engrosar las filas de aquellos que fermentan el caldo aurífero de la humanidad. Aunque sólo la vía de servicio al prójimo exonera al alma del plano Entrópico permitiéndole retornar al Creativo; de las transcripciones de Cosmic Awareness (79-25):
Las fuerzas de Celestria y las fuerzas del Hades no están compitiendo una contra otra sobre el alma humana; más bien tienen un acuerdo: aquellas que estén una vibración más elevada (quienes buscan que no se les dé todo lo que gratificaría sus deseos y codicias personales, aquellos que se orienten en servir a otros) son las cosechadas para ingresar en los reinos superiores conocidos como Celestria [plano Espiritual]. 
En cambio, aquellas almas que buscan preservarse ellos mismos a toda costa, al precio de involucrar el daño a otros, aquellas que buscan la seguridad y comodidad y prefieren volverse esclavos de la autoridad con el fin de sobrevivir, éstas son las entidades que cosecha la oscuridad, y se convertirán en ciudadanos del rango vibratorio del reino del Hades [plano Etérico o bajo Astral].
No obstante, desde el plano Creativo queda abierta la invitación para reingresar al Entrópico, ayudando a otros a reorientarse y a trabajar sobre la propia impecabilidad. Pero cuando esto ocurre, la interferencia exógena es implacable; los que vuelven a ayudar son identificados antes de poder poner un pie en el escarpín.

No hemos de olvidar que los pastores cuidan su fuente alimenticia con recelo y no permitirán que la certidumbre bañe la conciencia humana. ¿Cuántos sembradíos se perderían si la Humanidad reconociera masivamente la realidad de su esclavitud? ¿Cuántos escaparían del Cerco del Mago Astuto si trabajaran activamente en la limpieza de su psiquis? ¿Dónde encontrarían anfitrión los córtices parasitarios que anidan en las mentes debilitadas y sumisas?

El lento método de la evolución natural consiste en la sapiencia de lo ignorado y el reconocimiento de las propias debilidades.

¿Pero cuál es la raiz que subyace en la ignorancia? De la esencia predatoria de la Humanidad surgen dos caminos: aquel que acentúa los pulsos egóticos o crecimiento lateral que concluye en la psicopatía, o aquel que busca el Balance o crecimiento global. Quizá por ello, Olin Levi Warner esculpió a La Verdad sosteniendo en su mano izquierda una serpiente, y en la derecha un espejo, pues es la introspección y el reflexivo trabajo interior el que nos lleva a depurar las conductas del cerebro reptil.

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La expansión de la conciencia

¿Qué ocurriría si lográsemos vernos como una serie de robots obedientes, ejecutando ciegamente una serie de programas de dudosa autoría? ¿Existiría alguna posibilidad de vislumbrar el confinamiento en el que habitamos con las desviadas herramientas perceptivas de nuestro cuerpo? Pareciera poco probable si el diseño de nuestro organismo hubiese sido modificado con el fin de cegarnos a realidades más sutiles: del libro Teovnilogía del prestigioso Salvador Freixedo:
Los conspiranoicos nos acercamos con audacia a los límites del mundo tridimensional en que vivimos y nos asomamos a otros niveles de realidad, porque sabemos que la información que nos dan nuestros sentidos es enormemente limitada si la comparamos con las posibles infinitas formas de vida del Universo.
Robert Teske en su recopilación de tres volúmenes sobre un espeso material ufológico, expone una realidad conspiranoica de la que no se emerge indemne. Para aquellos interesados en una sinopsis, tan sólo diremos que las piezas encajan con facilidad en el rompecabezas de una realidad hiperdimensional, donde las sectas bávaras y el gobierno encubierto (formado por las agencias de seguridad, investigación y milicia) mantienen objetivos comunes con una raza criptoterrestre —que habita en lo que equivocadamente entenderíamos como regiones físicas subterráneas, cuando en realidad estarían en una densidad dual— a fin de establecer un gobierno único mundial (New World Order).

Hemos hablado anteriormente sobre las sectas, habiendo estudiado a fondo sus procedimientos de reclutamiento, la sutil mezcla de verdades en un cóctel devocional y ritual, junto al velado ziggurat que fermentan las jerarquías Masónicas y Rosacruces en aparente batalla —según leemos del iniciado Paul Koch— contra el anquilosamiento teócrata Jesuítico y los punitivos Iluminati; aunque en el fondo elucidamos que todas estas sectas son manipuladas en última instancia por el sistema de control hiperdimensional, gracias a la continua cesión de libre albedrío durante las reuniones ceremoniales y los rituales grupales.

Por otro lado, fue la doctora Karla Turner la primer académica que sostuvo en sus libros la posibilidad de operativos militares de secuestro y tortura de civiles en manos de Black-Ops, donde se involucraba a ciertas agencias de gobierno con un claro proceder despótico. Y no hemos de olvidar que los primeros libros Matrix de Valdemar Valerian, contenían varios artículos de un esclarecido Michael Topper, quien coincidía en una visión semejante, donde se develaba que la componente hiperdimensional poseía lo que podría etiquetarse como tecnología psíquica: herramientas avanzadas para secuestrar almas, implantar compañeros indeseables en el subconciente, técnicas para reprogramación de patrones mentales y un interés macabro en la explotación emocional del ser humano. Años más tarde, durante 1995, estos libros serían estudiados por Laura Knight-Jadczyk quien de manera independiente recibía sugerencias superluminales para que profundizara en estos temas; y una interesante frase proviniente de estas canalizaciones que hará a más de uno pensar:  
Ustedes viven en un universo “material,” desde su perspectiva. Pero hay un universo de energía que lo acompaña que, en gran medida, son incapaces de percibir hasta el momento.
¿Es conveniente entonces continuar con este esquema humano de intentar ver una realidad hiperdimensional, quizá ultraterrestre y cripoterrestre, o conviene atreverse a sugerir una panorámica más clara, elevando un tanto nuestra visión hacia una realidad más objetiva? ¿Acaso si un pez lograra comprender la naturaleza del anzuelo, mordería la carnada con descuidado ímpetu por una comida aparentemente fácil? Tal vez la visión conspiranoica de tecnologías que nos parecen en principio disparatadas, o la posibilidad de Enanos y Orcos tolkinianos —o si se prefiere: Grises y Reptoides magonianos— que habitan en salas infernales custodiadas por bases militares (no con el fin de proteger a la humanidad, al contrario: para que no escapen los que allí secuestren), podría verse diferente si nuestra realidad de tercera densidad fuese tan sólo una pequeña isla o colonia dentro de una vasta realidad de más dimensiones en una densidad superior.

Fibrado de Hopf, esfera tridimensional
interpretada desde cuatro dimensiones
Obsérvese que la esfera terrestre vista desde un sistema de cuatro ejes ortogonales perdería su volumen; ¿acaso estaremos percibiendo erróneamente la realidad tridimensional, confundiendo las sombras platónicas proyectadas desde una realidad más compleja? ¿Si las bases subterráneas fuesen el guardado ingreso a las galerías intraterrestres del Reino de Agartha, que efectivamente sería parte del plano etérico o cuarta densidad, estaríamos sosteniendo que el Gran Arquitecto o Rey del Mundo no sería un ilustre y bondadoso monarca, sino aquella entidad destructiva que tira de los piolines de las marionetas demoníacas y humanas?

El capítulo XIX del libro The Dulce Protocol intenta responder la inquietud de quién controla la mente colectiva reptoide:
Uno de los blancos al que fue dirigido Mr. Brown en su entrenamiento de RV [Remote Viewing o Visión Remota] fue la mente colectiva de los aliens Grises, más específicamente fue instruido en buscar el centro de control definitivo de donde emanaban las ordenes colectivas.

Luego de algunos fracasos iniciales, Brown se encontró en un área donde divisó varios Grises trabajando, aunque ignorando donde se encontraba en realidad. Intentó entonces “perseguir” el flujo de pensamientos que los controlaba, y se encontró que era abolutamente masivo, teniendo la sensación de ser algo sin límites, y casi de naturaleza universal. Sin embargo, detectó una especie de centro, una especie de “latido” de esta masiva matriz colectiva como una hebra permanente de información parecía fluir.

Notó entonces una inusual entidad sutil que parecía estar dirigiendo las actividades de los Grises que observaba, y que en realidad estos Grises eran sondas que la entidad encarnaba con el aparente objetivo de manipular la realidad física.

Brown fue instruido en localizar otras entidades sutiles que en apariencia controlaran otros Grises, y entonces se encontró en un área donde varias de estas entidades parafísicas perseguían diferentes actividades, como si de una estación central se tratase.
Si bien no pudo distinguir exactamente donde se encontraba, a medida que se internaba en este Centro de Control podía notar la rigidez de la atmósfera y el absoluto control militar. Llegó entonces a lo que consideró como el centro de gobierno de las actividades de las entidades sutiles, y allí había un área donde un “Consejo de 10” entidades de muy alto nivel estaba congregado. Estas parecían ser las entidades encargadas de toda la operación. El nivel de seguridad y lo cerrado de la atmósfera era inquietante.

Fue entonces cuando percibió al Líder Supremo del “Consejo de 10,” pero en ese momento Brown fue expulsado y volvió a duras penas a su cuerpo que permaneció en trance durante un tiempo en el que le pareció que esa entidad lo había seguido. Por unos segundos la entidad exploró el campo físico donde el se encontraba y luego desestimó al intruso viéndolo como un gusano en el fango.

Pero antes de la expulsión, Brown tuvo la oportunidad de inspeccionar por un breve momento cómo era la entidad. Si bien era extremadamente poderosa, tenía una personalidad retorcida y llena de oscuridad. En apariencia esta entidad había entrado en conflicto con otra fuerza a la que veía como una enemiga. Brown percibió que esta entidad tenía un severo problema de autoestima, a pesar de su increíble poder, y debido a esto, tenía una imperiosa necesidad de ser adorado por otros.
La Tierra vista de forma plana
y bajo ella un mundo reptoide
Permítasenos reflexionar alzados sobre hombros de luminarias gnósticas: una legión de psicópatas decide seguir a un demiurgo trastornado, emancipándose de una realidad creativa (o de quinta densidad); en este nuevo plano (de cuarta densidad) crean su realidad a gusto, pero a diferencia del anterior requieren de una fuente incesante de energía pues es el precio de encarnar en planos más densos que el espiritual; para ello, diseñan robots o cuerpos aun más densos que les proporcionen a través de su supervivencia y destrucción, flujos continuos de energía emocional negativa.

Y sin embargo, esta actividad requiere ser supervisada y optimizada; no vaya a ser que ocurra una insurrección gnóstica en la granja humana. Para ello, disponen de grupos sectarios con los que se pacta poder a cambio de devoción y un vedado cercenamiento del libre albedrío, convirtiéndoles en títeres sumisos de las oscuras manos demoníacas.