Los genios sombríos del Koran

Es asombroso como el conocer ciertas pistas del rompecabezas de la realidad, facilita entrever lo oculto a la mirada inocente; de cuántas formas emerge entre hábiles zurcidos el cuadro de un velado e ignorado reino con criaturas fantásticas pero siempre alarmantes. Una de estas fuentes que nos habla con autoridad sobre ciertos seres invisibles que cohabitan nuestro mundo en una realidad paralela, es el Koran, las Escrituras Sagradas del Islam:
Entonces, cuando El Creador lo creó y le dio forma, Él ordenó a los ángeles postrarse ante Adán; y se postraron, pero no Iblís. Allah dijo: “¿Qué te retiene de postrarte cuando te lo ordeno?” El contestó: “No es mejor que yo: Tú me creaste del fuego, y a él de la arcilla. (Koran 7:10-12) (†)
Estos genios sombríos o jinns según la tradición árabe, fueron creados de las llamas sin humo (¿del fuego filosofal? ¿tal vez, de una densidad más sutil?), mientras que el hombre proviene de la arcilla, y los ángeles de la pura luz. Los jinns pueden alterar su apariencia, y asumir una forma humana o animal; también se nos comenta que existen relaciones maritales con los humanos, y al parecer la Sharia o Ley Musulmana tocaría temas como descendencia y herencia, pues los híbridos no podrían habitar en nuestra densidad por mucho tiempo; en Daemonolatreiae (Demonolatry) de Nicholas Remy leemos:
Una de las cuestiones que resultan más penosas de entender es el bronco silbido que estos niños emiten en lugar de llorar, su andar atolondrado y su manera de buscar en lugares ocultos... Debemos confesar que los demonios intervienen activamente y se introducen en las madres o en sus hijos no natos dotándoles de poderes que son completamente sobrenaturales.
Podemos comprender un poco mejor las declaraciones de Remy si lo entendemos desde la perspectiva de las manipulaciones genéticas; pero quizá sea importante mencionar que en el Libro de Enoch -un libro apócrifo del Antiguo Testamento- se describe la forma en que los Vigilantes o Caídos tuvieron relaciones con las hijas de los hombres y les transmitieran los secretos básicos de la magia y el ocultismo.

El Koran va incluso más lejos y nos ofrece una clasificación de estas entidades en función de su poder sobre la realidad humana:
  • los Jann, que serían los más débiles (¿tal vez híbridos? ¿quizá los conocidos como Grays?);
  • los Jinn, que han evolucionado de los primeros ;
  • los Sheytans y Gaddars, o demonios;
  • los Ifrits y Si'las, otro poderosos demonios;
  • y finalmente la clase más poderosa, los Marids que pueden conceder deseos terrenales.
Hay unos datos de color que el ojo entrenado puede encontrar interesantes... todos los jinns cohabitan en una realidad paralela y son considerados como los verdaderos amos del planeta, ya que estuvieron antes que el primer hombre. Es interesante también notar que su orgullo crece en relación a su poder, siendo poco juicioso que el hombre los desafíe o engañe. Las criaturas demoníacas conocidos como los Si'las suelen encontrarse en los bosques durante la noche, y se los acusa de torturar hasta la extenuación física. Mientras que el Gaddar es calificado como un predador que cambia de formas, con la costumbre de engañar, torturar y aterrorizar hasta la locura a los seres humanos.

Sobre los Marids o Mares alguna mente inquieta podría relacionar las raíces de la palabra nightmare (pesadilla) y el conocido mito de las entidades oscuras encapuchadas o visitantes de dormitorios, parte de los fenómenos relacionados con la parálisis del sueño. Es notable también que en el vídeo El Secreto, famoso entre los cautivados por el paradigma de la Nueva Era de Tu creas tu propia Irrealidad el personaje que otorga los deseos no sea otro que un genio. Y siguiendo con los juegos de palabra, junun (obsesión, locura o posesión) y majnun (enloquecido o alienado) parecen compartir la misma raíz que jinn.

Jinn en árabe significa
los ocultos o escondidos
Quizá algunas de las características resuenen con Los Antiguos de la literatura lovecraftiana y en especial con algunas entidades citadas en el Kitah Al-Azif. Y no es improbable que Lovecraft estuviese al tanto de estos seres, ya que era un frecuente lector de Las Mil y Una Noches, donde los jinns aparecen con frecuencia en un rol más que protagónico.

Otras curiosas creencias nos informan que el reino de los jinns se encuentra en las alturas, desde donde les es posible conocer casi todo el acontecer humano en el planeta (¿no sería atrevido pensar por un momento en el fenómeno UFO/OVNI y la coincidencia con los Jinns?); aunque también habitan en las regiones inferiores, debajo de la tierra, donde se encargan de otras tareas.

Quizá el aspecto más notorio sea su habilidad de cambiar de forma (¿quizá su realidad sea de fisicalidad variable?). Si bien los jinns sólo puede ser vistos cuando adoptan forma en el plano físico, como antropoide, animal o cualquier otra, es cuando más riesgo corren porque son alcanzados por las leyes físicas. Por lo tanto sólo acostumbran realizar esto por un corto tiempo y por una razón apropiada.

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(†) Quizá sea conveniente reinterpretar el diálogo desde la óptica de las orientaciones y polaridades, entendiendo que los Ángeles (6° densidad) honran el libre albedrío de la Humanidad (3° densidad), mientras que Iblís, representante de la jerarquía Demoníaca (4° densidad de servicio egocéntrico) rehúsa postrarse, convirtiéndose en un predador del hombre.

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