La infraestructura edilicia del Cosmos (III)

En las entregas previas, hemos analizado la posible existencia de vórtices de ruptura del continuum espacio-tiempo, en donde la gravedad se comporta de manera anómala (científicamente se hablaría de un horizonte de sucesos), (1) habiendo observado que se presentan tanto puntos coordenados geográficos como también ventanas temporales; pretendemos enfatizar que estos puntos o ventanas no sólo son ingredientes del caldo gordo esotérico, sino que han sido identificados y estudiados en astrofísica tanto en la cosmología inflacionaria como en la estacionaria. Del libro Universos Paralelos del físico teórico Michio Kaku (cap. Portales dimensionales y viajes en el tiempo):
La relatividad general es como un caballo de Troya. [...] Pero, acechando dentro del caballo, encontramos todo tipo de demonios y duendes, entre ellos los agujeros negros, los agujeros blancos, los agujeros de gusanos e incluso máquinas del tiempo, todo lo cual desafía al sentido común. Estas anomalías se consideraban tan extrañas que incluso el propio Einstein pensó que nunca se encontrarían en la naturaleza. Durante años, luchó denodadamente contra estas soluciones extrañas. Hoy en día, sabemos que estas anomalías no pueden descartarse fácilmente. Son una parte integrante de la relatividad general y, en realidad, incluso pueden servir de salvación a cualquier ser inteligente que se enfrente a la gran congelación.
También, logramos asociar la ruptura del continuum como una posibilidad para direccionar o seleccionar con facilidad del Espacio de Variantes (2) un conjunto particular con el que se resuene emocionalmente, asociándolo a la idea borgiana de series infinitas de tiempos. Estos lugares o momentos parecen formar parte estructural del sistema cósmico y estarían asociados a la construcción de edificaciones sagradas o a la calendarización de ceremonias y festividades religiosas, con el objetivo de lograr cierto estado interior en los participantes y así seleccionar concientemente el «futuro» que se pretende atraer.

Nuestro estimado profesor Tolkien, también intuyó el serialismo del tiempo desde una visión tal vez más mítica cuando escribía postrado por su «fiebre de trincheras» las primeras páginas de lo que terminaría siendo El Silmarillion. En su dibujo de I Vene Kemen (El Barco de la Tierra), presente en El Libro de los Cuentos Perdidos, su hijo y albacea literario Christopher agrega:
La representación del mundo como un barco, sigue siendo desconcertante. Sólo en un sitio se sugiere que mi padre quizá concibiera el mundo de esta manera: el pasaje [...] en el que Ulmo habla a los Valar acerca del tema, concluye: "Oh, Valar, no conocéis todas las maravillas y las muchas cosas secretas que hay bajo la quilla oscura de la Tierra donde tengo mis poderosos recintos de Ulmonan, no las habéis soñado nunca."
“La Tierra es la Cuna de la Mente,”
Konstantin Tsiolkovsky
La curiosa ilustración, sin embargo, es lo bastante poderosa para concedernos dos aportes valiosos: en primer lugar la sugerencia de un continuum sobre el que se navega, representado como el océano exterior o Vaitya-Vai que podríamos asociar con el Espacio de Variantes, y la segunda y quizá más importante, que la tripulación despierta de la nave se encuentra en un «bloqueo de fase» (3) respecto al timón decisional de la mayoría dormida por el encanto de las fantasmagóricas sirenas, habiendo enfilado la proa hacia traicioneros fiordos apocalípticos.

¿Cómo cambiar entonces la dirección? Ouspensky en su libro En Busca de los Milagroso comentaba que su maestro Gurdjieff propuso la idea de que si un esclarecido equipo abordo alcanzaba cierto umbral de conocimiento objetivo, podía lograrse un golpe de timón:
En verdad, doscientos hombres conscientes, si existieran y si encontraran necesaria y legítima esta intervención, podrían cambiar toda la vida sobre la Tierra. Pero no existen en cantidad suficiente, o no lo quieren, o bien no ha llegado aún el tiempo, o tal vez los otros duermen demasiado profundamente.
¿Este cambio de rumbo sería el vislumbrado Retorno a la Edad de Oro? Varios autores han concluido en un desenlace de estas características, desde Daniel Ruzo a Robert Monroe bajo un conjunto heterogéneo de fechas; el problema radica quizá en la perspectiva antropocéntrica: una visión acostumbrada a fechas fijas bajo un paradigma de tiempo lineal, a la espera de un momento específico en que un proceso de características exógenas desencadene un cambio de proporciones bíblicas; cuando en realidad, nuestra propuesta es algo diferente, entendiendo este cambio como un emergente natural que surge del trabajo interior individual, afectando progresivamente las decisiones egocéntricas y transmutándolas en mancomunadas, que empero considere los ciclos metónicos como el efectivo marcador del tiempo cósmico.

Por supuesto, entendemos que en todo proceso natural siempre existirá un flujo de excepción, y que en este caso más que excepción parecería la regla: la humanidad dormida corre el riesgo de concluir este ciclo exactamente donde lo comenzó; en este sentido, el psicólogo norteamericano Kenneth Ring, especialista en experiencias extraordinarias,(4) coincidía en un escenario semejante al descrito por su colega argentino Roberto Torres, autor del libro Los Guachos:
Estamos asistiendo a la definición de un ciclo histórico, la muerte del viejo mundo y la posibilidad de que nuestro ser interno dé un gran salto chamánico. La revolución ha comenzado. La civilización tal como la conocemos se desploma ante nuestros ojos. Si la humanidad lo logrará o no, es algo que está por verse, ya que quienes permanezcan dentro de las viejas estructuras, sucumbirán cuando se terminen de caer. Los Guachos sabemos que no falta mucho, que este es el tiempo prometido por los chamanes de nuestro linaje y que sólo una minoría lo logrará.
Y este salto chamánico, no lo dudamos, será la revelación de las realidades vedadas de la cuarta densidad; en verdad, cuánto de nuestro trabajo se vería abreviado si fuese posible para el hombre común vislumbrar y recordar lo que acontece detrás del velo. La explicación marginal aunque factible es que a medida que el «navío planetario» en que habitamos atraviese estos curiosos vórtices temporales se fusione junto al estado mental y emocional que impere en tal momento sobre los individuos: si nuestra visión es correcta, la Teoría de Cuerdas estaría en relación con estos Puntos Coordenados, es más serían estas mismas; (5) Kaku continúa:
Según la teoría de cuerdas, si uno tuviera un microscopio y pudiera observar el centro de un electrón, no vería una partícula puntual sino una cuerda vibrante. (La cuerda es extremadamente pequeña, mide la longitud de Planck de 10-33 cm, un trillón de veces más pequeña que un protón, de modo que todas las partículas subatómicas parecen un punto.) Si pellizcáramos esta cuerda, la vibración cambiaría; el electrón podría convertirse en un neutrino. Si la volviéramos a pellizcar, podría convertirse en un quark. En realidad, si la pellizcásemos con bastante fuerza, podría convertirse en cualquiera de las partículas subatómicas conocidas. De este modo, la teoría de cuerdas puede explicar sin esfuerzo por qué hay tantas partículas subatómicas conocidas. Para hacer una analogía, en una cuerda de violín las notas La, Si o Do Sostenido no son fundamentales. Pulsando simplemente la cuerda de diferentes maneras, podemos generar todas las notas de la escala musical. El Si Bemol mayor, por ejemplo, no es más fundamental que el Sol. Todas ellas no son más que las notas de una cuerda de violín. Del mismo modo, los electrones y los quarks no son fundamentales, pero la cuerda sí. En realidad, todas las subpartículas del universo pueden verse como nada más que diferentes vibraciones de la cuerda. Las «armonías» de la cuerda son las leyes de la física.
Hemos indicado esta posibilidad de reinterpretación de la realidad cuando enunciamos la eventual escisión de realidades; pero como humanidad conciente, ¿será posible disminuir el número de aquellos que naufraguen hacia un reinicio histórico? Guardamos nuestras serias dudas de que se logre masificar un despertar global: tristemente la enorme mayoría de la humanidad no concibe ni le interesa el cerco que la estabula (y el punto de partida para todo cambio radica en el reconocimiento objetivo de la propia situación), ignorando cualquier participación en un banquete cósmico de supinos granjeros demoníacos. Celebremos, sin embargo, con cierto optimismo la llegada del "Gran Año" caldeo; del libro La Historia Secreta del Mundo de Laura Knight-Jadczyk:
En el siglo III A.C., Beroso popularizó de tal manera la doctrina caldea del "Gran Año" que esta se esparció a lo largo de todo el mundo helénico. De acuerdo a esta enseñanza, el universo es eterno, pero periódicamente se destruye y reconstituye cada "Gran Año." [...]

Lo que nos conviene recordar acerca de todas estas proposiciones es su carácter inherentemente optimista: la consciencia de que hay una normalidad en todo este ciclo de catástrofes, una certeza en su significado y, sobre todo, ¡una declaración implícita de que nunca se trata de un desenlace final de las cosas! Se nos está tratando de comunicar la idea de que, al igual que es necesario que haya tres días de oscuridad antes del renacimiento de la Luna, también son necesarias la muerte del individuo y la muerte periódica de la humanidad. Toda forma material, en virtud de su mera existencia dentro del tiempo, pierde vigor y se vuelve informe aunque sea tan solo por un instante. [...]
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La infraestructura edilicia del Cosmos (II)

Ciertamente sería complicado para un gélido témpano imaginar la fluidez de un caudaloso río o la ingravidez de la neblina a la luz de un rápido amanecer. La extraña idea de que nuestro universo físico sea tan sólo una porción congelada de una realidad plásmica o energética mayor no debiera ya sorprendernos; aquello que sí debiera preocuparnos —como humanidad consciente— es si podemos seleccionar o quizá reencausar un determinado fragmento de un espacio-tiempo aun inmanifiesto.

Si perseguimos esta curiosa sospecha, y la asociamos a nuestro rudimentario análisis sobre el serialismo del tiempo promulgada por el ingeniero aeronáutico John W. Dunne, podremos arribar sin mayores esfuerzos al concepto del Espacio de Variantes (1) del físico ruso Vadim Zeland. Por el momento, sólo mencionaremos esto, aunque en breve profundizaremos cómo es posible que ambos científicos hayan recibido en sus sueños estas extrañas ideas sobre la naturaleza de la realidad. No nos cabe duda que Parmeneides hubiese reconocido a ambos como iatromantis que reciben educación en el mundo imaginal. (2)

Previamente vimos que el concepto de Puntos Coordenados del Seth Material coincide con el de  Ventanas (3) en las Sesiones Cassiopaea; es altamente probable que dicho término haya sido recogido por Fredric Grant Irland, ávido lector de material ufológico y canalizador original del material. (4) Si rastreamos el origen del término, vemos que fue nuestro respetado John Keel quien lo mencionó en su libro Our haunted world:
Las actividades de estas entidades se limitan esencialmente a ciertas áreas específicas del planeta, donde aparecen y reaparecen siglo tras siglo. "Los ángeles mantienen sus antiguos lugares," escribió el poeta Francis Thompson. Con lo cual, hay muchos lugares "embrujados" alrededor del mundo, evitados por el hombre antiguo o sacralizados por él. Estos son lugares geográficos precisos, y cualquier persona indagando en la historia y la tradición encuentran miles de relatos de fantasmas, demonios, monstruos y platillos voladores divisados a pocos kilómetros y que cubren mil años o más de tiempo.
Para los investigadores en OVNIS esos lugares son Ventanas: puntos de entrada para las naves espaciales desde algún lejano planeta. Los ocultistas enseñan que estos son Pasadizos: puntos débiles en la envoltura etérica de la Tierra a través del cual los seres de otros contínuo espacio-tiempo se filtran hacia nuestra realidad. [...]
Hay literalmente miles de estos puntos débiles en nuestro planeta. Actividades paranormales y sobrenaturales en estas áreas parecen estar controladas por factores cíclicos complicados. Periódicamente, el infierno se desata en todos estos lugares a la vez, y luego tenemos una ola de avistamientos de OVNIS, apariciones, duendes, repentinas desapariciones inexplicables de animales y seres humanos, incendios misteriosos, e incluso una forma de locura en masa.
De acuerdo a nuestra investigación, hemos de coincidir mayormente con la visión ocultista de los eterianos, dado que aun gran parte de los ufólogos sostiene la idea de extraterrestres (la dificultad con la palabra extraterrestre es precisamente la misma que con la alegoría del gusano en la maceta, (5) brinda un aspecto distorsionado y a la vez tranquilizador del problema: en definitiva, un punto de vista antropocéntrico). No obstante, esta visión ocultista no difiere demasiado de la científica; en el libro Universos Paralelos del físico teórico Michio Kaku leemos (cap. V: Portales dimensionales y viajes en el tiempo):
Aunque Einstein creía que los agujeros negros eran demasiado increíbles para existir en la naturaleza, demostró con ironía que eran aun más extraños de lo que podía pensarse, teniendo en cuenta la posibilidad de que en el centro de un agujero negro se encuentren agujeros de gusano. Los matemáticos los llaman «espacios múltiplemente conectados.» Los físicos los llaman «agujeros de gusanos» porque, tal como un gusano perfora la tierra, crean un atajo alternativo entre dos puntos. A veces se les llama «portales o pasadizos dimensionales.» Se llaman como se llamen, es posible que un día proporcionen el medio definitivo para el viaje interdimensional.
Empero, la idea académica propone la interconexión de un continuo espacio-tiempo tridimensional con otro, cuando la idea de Ventana o Punto Coordenado corresponde a la de un vínculo o corredor entre diferentes densidades de la materia. De ser este aparente delirio válido, podríamos ofrecer un principio de comprensión sobre la tecnología psíquica aplicada a la transmogrificación (que en las Sesiones Cassiopaea se propone con el acrónimo TdARm o Transdimensional Atomic Remolecularization); afortunadamente en las sesiones de Jane Roberts, Seth se explaya con claridad al respecto:
Los puntos de energía concentrada se activan por medio de intensidades emocionales que están perfectamente dentro de vuestro alcance normal. Los propios sentimientos y emociones activan estos puntos coordenados, aunque no los reconozcan. Por consiguiente, se añade una mayor cantidad de energía a ese pensamiento o sentimiento original, y se acelera su proyección hacia la materia física, independientemente de la naturaleza del sentimiento.

En otras palabras, estos puntos son como generadores invisibles de energía que se activan cuando un pensamiento o sentimiento emocional con la suficiente intensidad entra en contacto con ellos. A su vez, estos puntos intensifican la causa que los activa de una manera bastante neutra.
[...] en ciertas condiciones, pueden llegar a condensarse en forma de materia. Aquellas unidades electromagnéticas que tengan la suficiente intensidad activan automáticamente los puntos coordenados subordinados de los que hemos hablado. Por tanto, estas unidades se aceleran y se condensan en materia mucho más rápido, hablando en vuestros términos, que las unidades de menor intensidad. [...] 
Cada pensamiento o emoción, por tanto, existe como una unidad de energía electromagnética o como combinación de ellas en ciertas condiciones, y, con la ayuda de los puntos subordinados, frecuentemente emergen en los componentes básicos de la materia física. Esta aparición como materia física ocurre como «resultado» neutro, independientemente de la naturaleza del pensamiento o emoción dados. Las imágenes mentales, acompañadas de una emoción intensa, son por tanto un anteproyecto a partir del cual aparecerán –hablando en vuestros términos– los correspondientes objetos, condiciones o acontecimientos físicos.
La Cornucopia o
Cuenco de la Abundancia
Y esta es una hebra valiosa de información: la coordinación de pensamientos y emociones en una zona ventana los condensa hacia la realidad física. Puede ser entonces que las festividades y reuniones en emplazamientos sagrados, que más tarde degeneraron en rituales, tengan su raíz en este preciado conocimiento. Ahora bien, estas Ventanas no sólo son emplazadas geográficamente sino que también aparecen estructuradas de forma cronológica y estarían relacionados al período de 19 años conocido como Ciclo Metónico (6) en honor al astrónomo griego Meton de Atenas (aunque ya era conocido por los babilónicos y chinos); la antropóloga Bethe Hagens sostiene al respecto:
También sostenemos que una razón importante por la cual los constructores megalíticos estaban tan interesados ​​en la astronomía y el cálculo preciso de las fases solares y lunares fue que dentro de estos cálculos se computaba la predicción de "pulsos" de energía a través de la red en diferentes épocas del año. El capitán Bruce Cathie, piloto de avión e investigador prolífico sobre la red energética de Nueva Zelanda, ha teorizado durante años respecto al patrón armónico pulsante de la red y cómo podría relacionarse con avistamiento de OVNIS y fenómenos de "luces en el cielo." [...] Podemos plantear la hipótesis de los latidos del corazón de Gaia. Los antiguos evidentemente modelaron sus días sagrados y las fiestas locales para entrelazar estos acontecimientos entre la red y los campos de energía del sistema solar.
Curiosamente estos 19 años corresponden al múltiplo de 9,6 años conocido por los ufólogos como Ciclo Forteano en honor a las oleadas de fenómenos anómalos que había denunciado en sus obras Charles Fort; (7) y este ciclo nos lleva a la interesante idea de los nodos gravitacionales de tres cuerpos, cuando la Tierra, el Sol y la Luna se encuentran alineados.
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La infraestructura edilicia del Cosmos (I)

Estamos sujetos a comprender nuestra realidad por aquello que percibimos sobre lo que nos rodea; los lectores habituados a esta colección comprenderán empero que esta percepción es miope y eventualmente ciega para todo lo que trasciende la realidad física. Hemos hecho nuestro esfuerzo al presentar un modelo expandido sobre la biología del alma, entendida como un organismo basado en materia no bariónica, el cual podría oficiar como una interfaz plásmica con el sistema nervioso central.

De ser este paradigma una aproximación válida, explicaría la existencia de los complejos autónomos psicológicos como entidades biológicas en un soporte diferente de materia —cuya denominación esotérica seria el sustrato etérico o materia astral— pero susceptibles de poseer niveles de consciencia semejantes o superiores al de los humanos. El libro War in Heaven (La Guerra en el Cielo) propone una disección del plano sutil negativo formado por dos facciones manipulando según sus intereses a la humanidad: los Teócratas (que hemos identificado con los directores de las egrégoras de las religiones organizadas) y el Colegio invisible (relacionados quizá con los grupos sectarios y movimientos sociales contraculturales); en el capítulo XI se hace una descripción de los Bandas de los Teócratas, que reviste grandes similitudes con los anillos que rodean el plano etérico terrestre descritos por Robert Monroe:
Muchos notables tiranos, conquistadores, supinos líderes religiosos, magos negros, y criminales se han convertido en Teócratas después de la muerte, pero también lo han hecho algunas personas que la historia llama santos o genios. El poder corrompe, y la perspectiva de alcanzar la inmortalidad corrompe aún más. Muchas personas con almas altamente desarrolladas, cuyas vidas terrenales fueron vividas con bastante ética optaron por convertirse en Teócratas después de la muerte.
Esto ha sido especialmente cierto en las personas que eran devotos religiosos, pero que luego se enteraron de la horrible verdad acerca de sus dioses después de la muerte. Cuando fueron demasiado poderosos para que los Teócratas los esclavizaran o devoraran, algunos se convirtieron en miembros del Colegio Invisible y lucharon contra la teocracia; pero otros se convirtieron ellos mismos en Teócratas. La tentación es muy fuerte, debido a que los Teócratas, como clase dirigente, han gobernado el plano físico de la Tierra y su plano astral durante la mayor parte de la historia humana. Por ejemplo, la mayoría de los Papas medievales y otros líderes religiosos notorios por ser cínicos y hambrientos de poder son ahora Teócratas.
Kyle Griffith, autor del mencionado libro, logró el contacto con el Colegio invisible a través de rituales claramente enfocados en un negociado energético de tipo sexual, y lo remarcamos pues entendemos que la información suministrada es por lo menos tendenciosa, no tanto por la descripción de los Teócratas, sino porque desestima la existencia del bando positivo de servicio al prójimo o las densidades espirituales; hemos de recordar que las entidades negativas debido a su compulsión al pensamiento ilusorio, sólo pueden ver lo que eligen ver. Por supuesto, el contacto con ciertas inteligencias exosomáticas superiores implica un diferencial de consciencia que dista exponencialmente de la visión humana, a veces con un giro radical aunque no carentes de cierto humor: (1)
P: (Laura) Bueno, ¿hay algún karma negativo en la sociedad, en el juez o el jurado, o en el verdugo, si un criminal es llevado a juicio, declarado culpable de un crimen atroz y luego condenado a muerte?
R: ¿Qué pasa con la guerra? ¿Qué es mejor? Esto es amplio porque todos [los seres humanos] son asesinos y suicidas. Es la suprema lección que todos deben aprender antes de poder pasar a la existencia etérea. Su pensamiento está demasiado simplificado.
¿Tal vez se dude que la orientación humana sea entrópica? ¿Su forma de procurarse alimento acaso no implica la destrucción de otro organismo viviente? ¿Refutaría por casualidad que el hado por encarnar y nacer no es otro que la muerte? Sin embargo, son hechos objetivos que por impotencia o por falta de un punto de vista no antropocéntrico, intentamos denodadamente huir o rechazar con palabras bonitas. Creemos no obstante, que la valentía de aceptarlos es la campana de largada para un cambio, tal vez de proporciones cósmicas.

Un incisivo acercamiento crítico a las canalizaciones —entendiendo que siempre serán tendenciosas y contendrán desinformación— puede ser uno de los pocos caminos para observar con mayor objetividad nuestros viciados conceptos de la realidad física. Pero del mismo modo, el hylerrealismo bungeano o la docilidad ciega y carente de cuestionamientos puede ser la peor prisión que anquilose y entorpezca el desarrollo y crecimiento interior.

Si agregamos el Seth Material provisto por Jane Roberts y Robert Butts junto a las antiguas Transcripciones Cassiopaea, tenemos tres fuentes diferentes que hacen mención a ciertos enlaces estructurales que facilitan el intercambio entre densidades; en War in Heaven, encontramos en el capítulo X una nimia exposición:
P: ¿Cómo funciona la psicokinesis entonces, o no existe en absoluto?
R: Existe, pero no es nada de lo que piensas ahora. De hecho, el concepto que tienen de la naturaleza de los poderes psíquicos es un revoltijo de simplificaciones y errores. La
psicokinesis no mueve ni cambia la materia física directamente, pero puede hacerlo trabajando a través de los vínculos entre la materia física y astral. Estos enlaces son el "secreto de la vida."
Si bien es la única mención que se efectúa en estas canalizaciones sobre los vínculos inter-materiales, en las siguientes páginas se los relaciona con la diferencia entre materia orgánica e inorgánica: la materia orgánica poseería una componente compleja en el plano astral donde el invisible cablerio energético enlazaría el sustrato corpuscular con el inmaterial; entonces la vida biológica sería una emergente sistémica de este intercambio entre diferentes densidades de la materia. Afortunadamente, el Seth Material se expone con mayor profundidad, y se afirma la capacidad de pasar de un camuflaje o sistema (densidad de la materia) a otro, pero denominándoles como Puntos Coordenados:
Existen puntos de coincidencia en los que, en ciertas condiciones, se puede pasar de uno de estos sistemas a otro. Por supuesto, no necesariamente están separados en el espacio que ustedes conocen. Estos son los llamados Puntos Coordenados, donde un camuflaje se fusiona con el otro. En su sistema, algunos de ellos son geográficos pero en todos los casos se necesita una sintonización preliminar de la conciencia. Tales pasajes sólo pueden hacerse en experiencias fuera del cuerpo. Todo individuo tiene acceso en sus sueños a la información que poseen Los que hablan [Wanderers, aquellos con capacidad de despertar a otros]. Existen estados adyacentes de conciencia que ocurren dentro de los patrones de sueño y que sus electroencefalogramas no pueden detectar, "corredores" adyacentes a través de los que viaja vuestra conciencia.
Ahora bien: estos Puntos Coordenados activan por sí mismos el comportamiento de los átomos y las moléculas al igual que, por ejemplo, el Sol ayuda al crecimiento de las plantas. Las coordenadas activan el comportamiento generador de átomos y moléculas, y amplían en gran manera su capacidad de cooperación, es decir, su tendencia a agruparse en organizaciones y grupos estructurales. Los Puntos Coordenados magnifican o intensifican el comportamiento, la espontaneidad latente inherente a la materia física. Actúan como generadores psíquicos, impulsando a la forma física lo que aún no es tal.
Callanish emplazado en una
zona "ventana."
Parece que hemos dado con algo sustancial: la infraestructura edilicia del Cosmos aparenta anclarse y sostenerse a través de estos extraños vínculos o puntos; la idea de que existan zonas geográficas donde estos puntos posean ciertas implicancias en sus alrededores nos relaciona con las Líneas de Ley y las Zonas Ventana; estas líneas explicarían la ubicación de los círculos de piedra como Stonehenge o Callanish, y las estructuras piramidales como la de Giza. Las Líneas de Ley fueron estudiadas por el prestigioso investigador Thomas Lethbridge y nuestro respetado Juan García Atienza cuando trazó la historia oculta del legado templario:
Si nos molestamos en escarbar hasta su estructura primigenia en estos caminos equívocos seguidos por los ocultistas de todos los tiempos, nos encontramos con que, en todos ellos, hay una meta específica que domina a todas las demás: la victoria sobre los conceptos aparentes del tiempo. Y esta victoria, cuando se consigue, se alcanza por medio de dos vías que, en el fondo, no son más que una: la experiencia directa y el conocimiento. En ambas, tendientes a un mismo fin, la elección depende del individuo, según dominen en él las capacidades psíquicas o la fuerza intelectual.
Al final de ambas vías está el encuentro definitivo con una realidad distinta de las apariencias percibidas por los sentidos. Una realidad en la que estamos todos inmersos, pero a la cual las percepciones sensoriales confieren una visión engañosa.
Ahora bien, Atienza nos facilita adicionar una idea llamativa: estos puntos coordenados no son exclusivamente geográficos sino que pueden ser también temporales: ¿acaso el trazo ominoso de épocas apocalípticas y de cambio de era estará relacionado? Perseguiremos esta idea en la siguiente entrega.